'Luke Cage': del 'blaxploitation' a la reivindicación de la negritud

El pasado viernes, Netflix lanzó Luke Cage, el tercer título on-demand de la factoría Marvel después de Daredevil Jessica Jones, y es todo lo que prometía y más, cumpliendo el difícil reto de actualizar un personaje nacido en el blaxploitation para la actualidad: un héroe afroamericano invulnerable ante las balas de sus enemigos en la época del black lives matter, unos antagonistas que son probablemente los más ricos y trabajados del universo cinemático-televisivo de Marvel hasta ahora y un Harlem que hace parecer tranquilo Hell's Kitchen.

De la explotación al protagonismo

(c) Marvel, Netflix

(c) Marvel, Netflix

El personaje de Cage nacía en los años setenta con la intención de sacar algo del dinero del boom cinematográfico del blaxploitation, películas de acción protagonizadas por y dirigidas al público negro y urbano de la época. El éxito del subgénero, al menos a nivel económico, fue brutal, y la Marvel quería un pellizco.

Si durante el auge del cine de artes marciales Marvel se sacó del bolsillo a Iron Fist, un artista marcial con poderes místicos obtenidos de otra dimensión, su respuesta al blaxploitation fue Luke Cage: Hero for hire. De la misma manera que su inspiración cinematográfica, la colección empodera al hombre negro y lo ponía en el centro de la acción: un hombre injustamente condenado y dotado de piel invulnerable y superfuerza por un experimento científico.

Un héroe negro empoderado precisamente por su piel no es poco, pero a la vez la colección era una recopilación de tópicos racistas de la época: tramas criminales en barrios empobrecidos, el héroe al servicio de quien más pague, personajes hablando en jerga de la calle y una estética directamente prestada de Soul TrainNombres legendarios de la Marvel como John Romita pasaron por la colección, que más adelante pasaría a titularse Power Man, pero que eventualmente sería relegada a la serie Z de la factoría de ideas.

En cuanto a la pequeña pantalla, Cage supone el primer protagonista de raza negra del universo Marvel, tras secundarios como Rhodey en Iron Man o la aparición de Black Panther en la vorágine de superhéroes que fue Captain America: Civil War.

El héroe invulnerable

(c) Marvel, Netflix

(c) Marvel, Netflix

Los temas de la serie de Netflix dejan atrás la construcción de barrio y tópica del personaje hasta el momento, más cercano a Shaft que el Capitán América. Cheo Hodari Coker, el director creativo de Luke Cage, tuvo claro desde el primer momento que su Luke Cage sería un héroe al servicio de todos y no sólo del mejor postor. En sus palabras: "Vi una oportunidad de contar una historia negra, sofisticada, progresista pero a la vez con la vista puesta sobre la historia".

Coker no exagera. La serie, con sólo los primeros tres episodios, habla de las problemáticas que afectan a la comunidad negra estadounidense desde una multitud de ángulos: la marginalidad, la gentrificación de los barrios que tradicionalmente ha habitado, la falta de oportunidades y la insularidad de su cultura. No es sorprendente que una de las imágenes más potentes de la serie sea su protagonista embutido en una chaqueta con capucha ignorando la lluvia de balas de la que es objeto. No es ni sorprendente, ni inocente, ni banal. Ante la victimización de la comunidad negra por parte de la policía norteamericana, Luke Cage presenta una historia de empoderamiento negro en un momento en que es especialmente relevante:

"El atractivo de Luke es que no lleva máscara, ni capa ni disfraz, y lo puedes encontrar en la barbería del barrio [...] Quería enseñar que los hombres negros encapuchados pueden ser cualquier cosa. [...] Esta serie subvierte expectativas y tópicos. Esta serie tiene héroes encapuchados. Tiene un malvado que es un músico frustrado, unos políticos que son a la vez completamente sinceros y completamente despiadados. "

Otro eje temático de la serie es la lucha contra la gentrificación del barrio, llevada a cabo tanto por el protagonista como los antagonistas, que ante la avalancha de pisos de lujo -como los que quería construir Kingpin en Daredevil- proponen la construcción de bloques de pisos de protección oficial con los que revitalizar el barrio y mantener sus habitantes. Y si en Daredevil veíamos a Matt Murdock y Foggie Nelson, ambos blancos, representar y "salvar" a una serie de clientes empobrecidos de etnias indistintamente marrones, en Luke Cage la comunidad negra no necesita quien la salve. Aunque el peor peligro para ella misma sean integrantes relevantes de la comunidad.

La fragilidad del antagonista

(c) Marvel, Netflix

(c) Marvel, Netflix

Luke Cage hace bandera de aquel adagio de que cualquier historia es tan atractiva como su malvado. Cottonmouth y Mariah son los personajes con más personalidad y carácter -por no decir clase- de los que hemos visto en las producciones de Marvel, y dejan a la altura del betún a un Kingpin a ratos impostado de tan intenso y a un Kilgrave que pasaba de la sociopatía al histrionismo. Cornell Stokes -Cottonmouth- y Mariah Dillard, en contraste, son presentados como personajes de una moralidad gris, que intentan hacer el bien con las herramientas del crimen. Son tan protagonistas como Cage, y sus motivaciones, sus fuerzas y sus debilidades empujan la serie con tanta o más fuerza que la trama del protagonista titular.

La mujer en Luke Cage

(c) Marvel, Netflix

(c) Marvel, Netflix

La representación femenina en la serie también es destacable, con una caracterización de personajes como Misty Knight que subvierten los tópicos de los personajes femeninos tradicionales -te estamos mirando, Karen de Daredevil- sin caer en los puntos autocompasivos y torturados de los peores momentos de Jessica Jones. Mujeres, de nuevo según Coker, "empoderadas, con un objetivo claro y dignas. Raramente las ves en la televisión. Puedes enseñar mujeres que tienen carreras profesionales y están realizadas sin ir siempre detrás de un hombre ".

Luke Cage, en resumen, es una propuesta sólida, y aún nos atreveríamos a decir que la más sólida hasta ahora de la factoría Marvel en televisión. Imprescindible.

Imagen de portada: promocional de 'Luke Cage'. Fuente: Netflix.


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Marc Bellmunt

Marc Bellmunt

Doctorando en periodismo, realiza una investigación sobre la relación entre los consumidores de videojuegos y sus prácticas comunicativas. Colabora en La Garriga Digital.

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