IMG_2028

“Las circunstancias excepcionales van muy mal a las mujeres”

Cuando se le pregunta cuál es el Departamento de la Generalitat que más ha hecho los deberes en igualdad de género, Montserrat Gatell contesta que hay que tener en cuenta las particularidades de cada uno. La presidenta del Institut Català de les Dones (ICD, instituto catalán de las mujeres) comenta que hay departamentos que, por la temática, como Interior –por la lucha contra la violencia machista– o Ensenyament (Educación) facilitan la aplicación de la perspectiva de género en sus políticas. No obstante, destaca que en ámbitos como territorio y sostenibilidad también se está aplicando.

Con Montserrat Gatell Pérez hacemos un balance de la acción del ICD des que asumió el cargo, el 2011, hasta fecha de hoy, antes del cambio de legislatura.

La ley de igualdad catalana puede ayudar al cambio cultural y de mentalidad social, pero el cambio también tiene que darse por otros lados

 

La ley catalana de igualdad entre mujeres y hombres establece la creación del Observatorio para la Igualdad de Género, adscrito al Institut Català de les Dones. ¿Cómo se desplegará el nuevo ente?

La ley se aprobó hace unas semanas. Es una ley aprobada negociando unas seiscientas enmiendas presentadas por los grupos. La ley aún tiene que aterrizar en el ejecutivo y tiene que ponerse en marcha. Por lo tanto, unas semanas después de la aprobación de la ley, no sabemos cómo será este observatorio. Lo que sí que sabemos es qué dice el texto que se ha aprobado, que habla de la necesidad que haya un observatorio explícito de género que nos aporte datos porque, a través del Institut Català de les Dones, el gobierno pueda diseñar las políticas públicas más acercadas a las necesidades del país y de la sociedad en general.

La única cosa que podemos decir es cómo nos imaginamos que debería ser este observatorio. Desde el Institut Català de les Dones siempre hemos dicho que no hay que crear una estructura que duplique competencias, cargos o las funciones que ya se realizan en otros sitios. Por lo tanto, no se trata de crear un organismo a parte del Institut Català de les Dones de la Generalitat, sino de dar más funciones a esta institución (el ICD) para que, con la estructura mínima que necesite, pueda ejercer las funciones que ahora mismo no hace, porque no tenemos ni las herramientas ni el mandato. No tenemos aún el texto fijo, después de la incorporación de las enmiendas. Cuando lo tengamos, deberemos hacer los reglamentos de despliegue de la ley en cada uno de los puntos que nos toque, que no son todos.

La ley impulsa medidas para garantizar la paridad y la representación equilibrada de hombres y mujeres en el ámbito público, pero no aborda de forma tan extensa la empresa privada. ¿Es una ley completa? ¿Se han dejado algunos puntos?

Por supuesto. Se han dejado muchos puntos. Pero se han incorporado muchísimos otros que hasta ahora no estaban legislados. Creemos que es una ley que hace un paso adelante muy importante, pero que no puede ser, de ningún modo, la ley definitiva que tiene que dar paso a un escenario de absoluta igualdad entre hombres y mujeres. La ley es un instrumento. Y este instrumento debe servirnos para seguir andando. Para poder imaginar una sociedad diferente, más allá de las leyes están las actitudes de las personas y, por lo tanto, de las que están en los cargos públicos, en las administraciones, en las empresas y de todos los agentes sociales y económicos que hay en una sociedad.

Todos los problemas de la desigualdad entre hombres y mujeres vienen de un imaginario colectivo que ordena socialmente las personas en una situación diferente respecto a sus oportunidades y su punto de partida. Los hombres y las mujeres estamos situados en lugares diferentes de esta sociedad. Toda ley es buena si nos hace avanzar, pero no es la única herramienta con la que hemos de afrontar el avance.

Garantizar una presencia equilibrada de hombres y mujeres en sanidad o educación es muy difícil, debido al elevado número de mujeres. En las carreras técnicas también, pero por la situación contraria. ¿Factores como éstos le restan fuerza a la ley?

Como digo es un instrumento más. Puede ayudar al cambio cultural y de mentalidad social, pero también tiene que darse por otros lados. Claro que si fuéramos capaces como sociedad de construir una organización social diferente, exenta de desigualdad y discriminaciones entre unos y otras, una ley de igualdad no sería necesaria. Es cierto que hay algunos ámbitos en que las mujeres son más representativas o están más representadas.

Pero esta ley quiere corregir desviaciones respecto las personas que están discriminadas. Hay una serie de factores culturales por los cuales los hombres no llenan las facultades de ciencias de la educación, pero no es una traba para ellos. Pueden acceder perfectamente. En cambio, la falta de acceso de las mujeres a un tipo de formación viene dada también por este imaginario colectivo y porque hay muchos factores que las frenan de este posible acceso. Esta ley viene a corregir las desviaciones de las desigualdades respecto las mujeres, que son el 50% de la población, en un estad de más vulnerabilidad. Y de menos derechos. Los derechos los tenemos todos adquiridos, pero no los podemos ejercer del mismo modo. No podemos basar esta ley, ni ninguna otra, en la excepción. Eso sí, deberíamos hacer acciones positivas porque estaría muy bien que los hombres accedieran a las ciencias de la educación. Esta sería la normalidad. No veo que esta ley deba ir en contra.

Tiene puntos donde se habla de la incorporación de las mujeres en las carreras vinculadas a la ciencia o en la tecnología. También habla del acceso de los hombres a profesiones feminizadas, pero no lo termina de especificar.

Porque es la excepción.

Aún no hemos encontrado la forma de hacer llegar la formación en igualdad de género a las familias

 

El Institut Català de les Dones es el impulsor del programa “Estimar no fa mal” (Amar no hace daño), orientado a prevenir la violencia machista en la adolescencia. ¿Cuál es su seguimiento y qué valoración hacéis de él?

En estos cuatro años le hemos prestado la máxima atención para hacerlo lo más amplio posible. Por un lado, durante estos años hemos hecho acciones, sobre todo formativas, a los chicos y las chicas, en las AMPA (asociaciones de madres y padres), o a los profesionales de la docencia. También lanzamos un videoclip en referencia al control que ejercen algunos chicos sobre las mujeres en edades muy jóvenes. Una de las primeras acciones que realizamos fue formación a chicos y chicas que cursaban los ciclos superiores de integración social y animación sociocultural. Se hizo un piloto a tres institutos. Cuando se acabo, se hizo una evaluación y se crearon unos materiales didácticos que se han puesto a disposición del público. Después de la avaluación, (el Departament) Ensenyament los incluyó al currículum de estas especialidades.

En los CRAE (centros residenciales de acción educativa) también se hizo una intervención y una evaluación, de los cuales también se ha extraído un material didáctico y pedagógico que se puede incorporar a la resta de CRAE de Cataluña.

¿Qué acciones se han realizado con las asociaciones de madres y padres?

Se ha hecho formación a través de las escuelas de madres y padres que organizan las AMPA en las escuelas e institutos. Es el ámbito que cuesta más. Las familias que están involucradas en las AMPA están muy motivadas para hacer cosas, pero no significa que tengan el poder de convocatoria necesaria para que la formación se extienda al resto de padres y madres. Muchas veces también depende de quién haya en frente de las escuelas o los institutos, si son equipos directivos que motivan mucho la formación de los padres o madres. Aún no hemos encontrado cómo podemos hacer llegar la formación para las familias.

¿Qué balance hacéis de la implementación del programa en los centros educativos de primaria y secundaria?

El interés es muy desigual. Si la acción en las escuelas se hace a través de los ayuntamientos, nosotras tenemos un vínculo. Pero los institutos de secundaria son autónomos. Hemos enviado toda la información y todo el material a los terceros de la ESO, más el material didáctico que tienen colgado tanto en nuestra web como en el Xtec, y no hay manera de tener un retorno. En una reunión con Ensenyament, vimos que posiblemente lo que teníamos que hacer en el próximo curso era utilizar los centros de recursos pedagógicos para que difundan el material en su territorio.

Siempre hay una reacción de demanda por parte de los hombres cuando hacemos una acción positiva para las mujeres. Esta dicotomía no es positiva, no hace avanzar nada y no es real

“Estimar no fa mal” incide en el papel de las nuevas masculinidades como herramientas de prevención de la violencia machista. No obstante, el vídeo “Desactiva el control”, que es la campaña que se realizó para las redes sociales, se centra sólo en el papel de las mujeres. ¿No es contradictorio?

Es complementario. Tenemos que hablar de novas masculinidades y de la actitud de los chicos en este ámbito de la violencia o en las actitudes machistas y de control. Pero no debemos olvidar que las víctimas son las chicas. No sólo tenemos que dar herramientas en los chicos para que sepan identificar sus actitudes no positivas acerca de su relación con las chicas, sino que también tenemos que dar herramientas a las chicas para que sepan identificar ante qué situaciones de su normalidad deben estar lo suficientemente apoderadas para rechazarlas. De ahí viene el vídeo. El mensaje es “desactiva el control” porque es lo más significativo que le ha pasado a los adolescentes. Estamos hablando de personas muy jóvenes que no tienen el recurso de la experiencia. Por lo tanto, es un mensaje que les dice que ellas mismas pueden desactivar el control que ejercen sobre su persona. Hablar de nuevas masculinidades mediante acciones formativas para positivizar la actitud de los chicos no quiere decir que tengamos que perder de vista el colectivo de las chicas, al que tienen que ir dirigidos la mayoría de nuestros esfuerzos, son las víctimas.

¿Qué pasaría si se hiciera una campaña que dijera a los chicos “estas actitudes que tienes son negativas” y se hiciera un vídeo viral?

Estaría muy bien. Complementaría el otro.

¿No se pueden hacer los dos vídeos a la vez?

Podríamos haber hecho este video de quinientas formas diferentes podríamos haber prestado atención a muchas otras cosas. Pero ésta es una herramienta más, que no está reñida con otras acciones que podamos tener. De todos modos, siempre hay una reacción de demanda de parte de los hombres cuando hacemos una acción positiva para las mujeres. Y esta dicotomía no es positiva, no hace avanzar nada y no es real. Es un falso debate. Otra cosa es que el vídeo victimizara las chicas, pero lo que hace es dar un mensaje de empoderamiento, de que ellas pueden decidir qué tipo de vida llevan y qué tipo de control no tienen que dejarse ejercer. ¿Qué podríamos haber hecho este video desde el punto de vista de los chicos? Sí. Pero, en no haberlo hecho, ¿qué penaliza?

A un alcalde no se le hace ninguna observación sobre la ropa que lleva o sobre si tiene un aspecto físico saludable

 

Hay un 18% de alcaldesas en Cataluña. Es un porcentaje bajo…

Bajísimo.

… y se da el hecho que las tres ciudades catalanas más pobladas están gobernadas por mujeres. Había la idea que la política hecha por mujeres era cosa de pueblos pequeños, si bien un estudio del 2011 de la Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña indicaba que eso cambiaba. ¿Se está rompiendo la tendencia, pues?

No podemos valorarlo hasta que no pase esta legislatura y se vea si esto marca una tendencia o ha sido un hecho puntual. No sólo hay la circunstancia de que las mujeres acceden a las ciudades grandes –no porque sean ciudades grandes, sino porque se gestionan grandes presupuestos, que son los que los hombres nunca nos han dejado gestionar–, sino si se consolida la alcaldía. El tiempo de permanencia en los gobiernos locales de hombres y mujeres es muy diferente. Por lo tanto, tendremos que esperarnos. Eso no quita que en el caso de las tres alcaldías de las ciudades grandes sea una buena noticia y simbólicamente sea muy importante.

Dos de estas alcaldesas (Ada Colau y Dolors Sabater) son de candidaturas de confluencia de izquierda que beben del activismo social. ¿Hay más mujeres en la nueva política?

No lo sé. Los partidos tradicionales son estructuras muy poco flexibles, muy masculinizadas. No se si estas candidaturas, que para mi de momento sólo son nuevas en su aparición, no en sus maneras, lo harán de una manera diferente. Esperamos que las apariencias no tapen otras cosas. Hay un gran partido español que tiene grandes lideresas. Lo cual no significa que hagan políticas activas para las mujeres desde un punto de vista feminista.

Desde su experiencia como alcaldesa de Castellar del Valles (lo fue entre 2004 y 2007), ¿cuáles son las dificultades a las que se enfrenta una mujer en la política?

Hay una dificultad de reconocimiento y una alteración de la autoridad. Cuando un hombre es alcalde, o presidente de lo que sea, tiene toda la autoridad de su cargo. En cambio, las mujeres posiblemente tenemos que tener una actitud más distante, más dura, más férrea, menos empática, para que se nos reconozca. La otra cosa es que, como en tantas otras profesiones, el estereotipo de mi género diga que tengo que hacerme cargo de una serie de cosas más allá de la carrera profesional. Eso es de difícil gestión.

¿Algún caso concreto que le haya pasado?

Quise cambiar los horarios de los plenos y no me fue posible porque ni los de mi propio grupo votaron a favor. Creo que los horarios son una cosa muy clara. Otra cosa son los comentarios amistosos y mucho más íntimos de lo que tocaría por mi cargo de algunas visitas que tuve cuando era alcaldesa y que a un señor alcalde no se le hubieran dicho nunca. No se le hubiera hecho ninguna observación sobre la ropa que lleva o sobre el saludable aspecto físico que tiene. Todo con mucha educación. Nunca me he encontrado con casos de acoso, que no quiere decir que no existan. Pero sí que el trato, cuando sobrepasa ni que sea un milímetro aquello que es decorosamente aceptable para mi cargo, hace más difícil una situación.

En el debate parlamentario de la ley electoral catalana se planteó la inclusión de listas abiertas. Según varios estudios, pueden suponer un obstáculo para la representación femenina. Con esta fórmula, ¿cómo se aseguraría?

Con la ley electoral actual aseguramos nuestra presencia a las listas electorales. Di no existiera, en el año 2015 no habría un 18% de alcaldesas, habría muchas menos, y de regidoras ni te explico. Y de diputadas al Parlament, aún menos. Tienen razón estos estudios. Las listas abiertas comportarían menos mujeres en cargos de responsabilidad en el ámbito político. Porque las listas abiertas requieren más madurez democrática que la que tenemos en este país. Estoy de acuerdo en utilizar listas abiertas, pero con un aprendizaje y consolidación democrática más arraigados.

La lista unitaria pactada por CDC, ERC y las entidades soberanistas, por su carácter excepcional, ¿pueden afectar la representatividad de las mujeres?

Las excepcionalidades van muy mal a las mujeres. La crisis ha sido una oportunidad para muchos de ellos, para decirnos que ahora no es el momento de hablar de cuestiones de género. Sólo podemos asegurar una buena representatividad de las mujeres en la lista si participamos en cada uno de los partidos y movimientos que concurren en ella. No podemos confiar en que ningún partido observe la necesidad de que haya más mujeres por justicia social e higiene democrática. Si no, no necesitaríamos la ley electoral que hay ahora.

En los medios no se visibiliza la experiencia profesional de muchas mujeres y es un error

El Institut Català de les Dones colaboró con el programa Som Dones (Somos Mujeres), emitido al Canal 33. ¿Ha tenido éxito?

Creo que sí. Lo he seguido mucho por Twitter. Ha habido bastante debate, comentarios, y ha habido mucha dinamización por parte de la productora. Nosotras estábamos muy contentas cuando vimos el resultado del programa.

La presidenta de la Comissión de Igualdad de las Personas al Parlament, Marta Ribas Frías, dijo en una entrevista para Zena que la representatividad de las mujeres en los medios de comunicación públicos está lejos de alcanzarse. ¿Opina lo mismo?

Con esto estamos todas de acuerdo. Falta que se acaben las tertulias donde sólo hay hombres. En el programa nocturno del canal 324 hay muchos días en los cuales todos los expertos son hombres. En los informativos pasa igual. No sé si han mejorado las estadísticas, pero con el CAC (consejo audiovisual catalán) hicimos un estudio que decía que la mayoría de comunicadores, cuando van a buscar un experto, buscan un hombre directamente. No se visibiliza la experiencia profesional de muchas mujeres. Es un error.

El Institut Català de les Dones impulsó un buscador de expertas* para mejorar esta situación. ¿Habéis impulsado alguna otra medida?

En el ámbito de los medios de comunicación hemos hecho varias cosas. Conjuntamente con el CAC y el Colegio de Periodistas de Cataluña hacemos estudios y recomendaciones sobre cómo hay que informar sobre ciertos aspectos. Además de decir cosas tan obvias como que hay mujeres expertas en todos los campos, también hacemos estudios sobre la representatividad de las mujeres en los espacios de comunicación. A mi no me vale que me digan que en la televisión pública hay presentadoras. Me refiero al tratamiento de temáticas serias. En las redes sociales se ha denunciado que, transcurridos varios minutos del programa 30 minuts (sobre documentales), sólo han hablado hombres.

¿Se arreglaría con una normativa más estricta?

Creo que la normativa ya existe. Se empieza a arreglar, hay el camino de la buena praxis, que avanza poco a poco hacia el cambio de mentalidad, que también se hace con sanciones.

Precisamente, en las redes sociales, particulares y varias entidades feministas han lanzado la campaña No somos vasijas en contra de la legalización de la gestación subrogada (vientres de alquiler). ¿Qué opinión tiene de ella?

Tengo que informarme más. Hay mucha literatura sobre ello, tenemos que vigilar en no precipitarnos.

 

* Según datos facilitados por el ICD, entre el 1 de enero y el 30 de junio del 2015, el Buscador de expertas recibió 1.988 visitas, una media de 331 visitas al mes. Los datos suponen un incremento del 41% en relación a este mismo período del año pasado, cuando en seis meses se registraron 1.405 visitas.

 

Imagen: Montserrat Gatell Pérez en su despacho. Autora: Marta Roqueta Fernàndez.


T'agrada la nostra feina?

Marta

Marta

Fundadora y editora de 'Zena'. Periodista especializada en género. Estudiante del Máster en Estudios de Género de la School of Oriental and African Studies de Londres. Beca Nativitat Yarza de Estudios Feministas.

Deja un comentario

Us de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies perquè vostè tingui una millor experiència d'usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment i l'acceptació de la nostra política de cookies TANCAR