Murdered by...

La violencia contra las mujeres explicada a los jóvenes

Murdered by my boyfriend (Asesinada por mi novio) y Murdered by my father (Asesinada por mi padre) son dos películas para televisión de la BBC Three, el canal de la corporación pública británica dirigido a los jóvenes. Las dos produciones tratan respectivamente dos aspectos de la violencia hacia las mujeres: las agresiones físicas y psicológicas en el ámbito de la pareja y los crímenes de honor.

Basadas en hechos reales

Murdered by my boyfriend (2014) se basa en el asesinato de Casey Brittle, de 21 años, que fue brutalmente apaleada por su pareja delante de su hija. Además de por la brutalidad del caso -el novio de Brittle, Sánchez Williams, llegó a utilizar una tabla de planchar y dejó a su novia inconsciente en el suelo durante dos horas- el hecho llamó especialmente la atención de la opinión pública porque, durante los dos años previos al asesinato, la policía había recibido once avisos de violencia machista hechos por Brittle, sus amigas o sus familiares. En el filme, escrito por Regina Moriarty, los nombres se han cambiado: la protagonista se llama Ashley y el asesino Reece.

Murdered by my father (2016) explica la història de Salma, una joven de 17 años que es asedinada por su padre, Shahzad, después de negarse a casarse con el joven que él había escogido, el hijo de un compañero de negocios. La unión asegurará a la familia estabilidad económica. A Salma no sólo no le gusta el chico escogido por su padre sino que, además, está enamorada de otro joven, Imi, relación que el padre percibe como una deshonra que desencadenará el trágico final. El filme no habla de ningún caso en concreto de la vida real, pero sí que está basado en los llamados delitos de honor que, además de asesinatos, incluyen secuestros o agresiones físicas. Se trata de crímenes perpetuados por la familia de la víctima (normalmente una mujer debido al rol social que se les otorga) que se realizan para restablecer el honor que la víctima, supuestamente, ha mancillado con su comportamiento. Para escribir el filme, el autor Vinay Patel contó con el asesoramiento de la ONG Karma Nirvana, que lucha en el Reino Unido contra los matrimonios forzados y otras situaciones que pueden derivar en delitos de honor. La fundadora de la ONG, Jasvinder Sanghera, huyó de casa a los quince años para escapar de un matrimonio forzado y fue repudiada por su familia. Su hermana mayor, forzada a casarse y tras sufrir abusos de su marido, se suicidó.

Lo que nos cuentan sobre la violencia machista

Le puede pasar a cualquier chica

Ashley es una chica alegre, vital, a quien le gusta salir de fiesta con las amigas y que tiene un trabajo. Aparentemente, también tiene el novio perfecto, atractivo, sensible y que, además, es un padre afectuoso. Salma también es una joven con la que es fácil identificarse: quiere terminar sus estudios, tiene amistades y se enamora, con todo el flirteo a base de selfies, sexting y mensajes y llamadas furtivas que conlleva. Y, además, tiene un padre que la quiere y la cuida. La agencia de las dos protagonistas se acentúa gracias a que son ellas las que narran la historia una vez muertas, hasta el punto que sus palabras abren y cierran la película.

Como se puede ver en los trailers, los creadores han recreado una estética y un ambiente cercano a la realidad de la mayoría de jóvenes.

No son hechos aislados

Después de contemplar los asesinatos y que las palabras de Ashley y Salma cierren el filme, una pantalla negra nos informa que lo que acabamos de ver es un hecho habitual: "Ashley murió tras cuatro años de relación. Durante este período de tiempo, se calcula que 229 mujeres fueron asesinadas como resultado de la violencia machista"; "Desde el 2010, en el Reino Unido se han denunciado 12.000 casos de violencia basada en el honor. Incluye palizas, secuestros y unos sesenta asesinatos. El año pasado, se recibieron unas 9.000 llamadas a línieas de apoyo".

Diferencias entre los dos productos: el marco de referencia

Los filmes tratan de violencias diferentes y, por lo tanto, a pesar de seguir una misma estructura narrativa y tener el mismo objetivo de denuncia, tienen enfoques un tanto distintos.

Murdered by my father incide mucho más en el carácter estructural de la violencia que recibirá Salma. Desde el principio se nos marcan los roles de género: es ella quien cocina para su padre y su hermano pequeño y se responsabiliza de los cuidados de éste último. Se nos dice que Salma y su padre habían pactado que ella se casaría una vez finalizados los estudios. Hay escenas en las que el padre de Salma y el prometido de ella hablan de Salma dando por hecho que ella se casará sin tan sólo saber si la protagonista está de acuerdo con ello. También se muestran las presiones que recibe el padre de otros miembros de la comunidad una vez se sabe que ella mantiene una relación con otro chico a pesar de estar prometida. El padre del chico prometido le llega a decir que se ocupe de "su porquería" (en referencia al deshonor que supone que su hija haya mantenido una relación con otro hombre). El filme hace partícipe de la violencia estructural al hermano de Salma. Cuando el padre la encierra en la habitación y ella le pide ayuda, él pasa de largo. La violencia en la comunidad también se realiza por omisión: cuando la protagonista se escapa de casa, una vecina que presencia el acto baja la persiana.

El carácter evidente de la violencia estructural se ve en la figura del padre. Se presenta como un viudo que ha sacado adelante sus dos hijos a base de esfuerzo y que tiene detalles de afecto con Salma. Este vínculo se destaca en las palabras finales de Salma: "Padre, siento haberte herido. Siento que te haya decepcionado. Sé que debe ser duro, no pareces tú. El padre que conozco quiere que yo sea feliz. Y yo quiero que tú seas feliz. ¿Crees que podremos hacerlo el uno por el otro? Así lo espero. Porque te quiero. Y el amor hace que seamos amables si lo deseamos. Así que creo que vale la pena".

En Murdered by my boyfriend, el foco recae en la desmitificación de conceptos vinculados al amor romántico. "Mi historia empezó y acabó cuando me enamoré. Pero no es una historia de amor", narra Ashley mientras yace muerta. Cuando una amiga le pìde que deje a Reece, Ashley le contesta: "Es el hombre que me dice que soy preciosa, que me quiere, el padre de mi hija". Una de las frases que repite Reece cuando la acosa es: "Estamos hechos el uno por el otro". Hablando con una clienta sobre la agresividad de su novio, ésta le quita hierro al asunto y le contesta que se trata de una relación pasional, que son las que valen la pena.

La película retrata los mecanismos de dominación de Reece hacia Ashley que van más allá de la violencia física, y que al inicio de la relación se presentan como conductas que incluso pueden parecer corteses. Al final, es él quien gestiona el dinero y quien controla con quién ella habla en redes sociales o con quien sale de fiesta -le dicta cómo tiene que vestirse-. Le compra un teléfono móvil y le exige que coja las llamadas inmediatamente o le envíe imágenes suyas cada dos por tres. También ejerce violencia psicológica: cuando Ashley descubre que tiene una amante, Reece le contesta que no es asunto suyo y que son obsesiones suyas porque se ve gorda. El aspecto físico de Ashley cuando se separa de su agresor es más saludable que no cuando está con él -se la ve demacrada-, una forma evidente de transmitir que aquella relación no es positiva.

Aún así, el filme no habla del carácter estructural de la violencia que Reece ejerce hacia Ashley. Puede ser debido a que se trata de un caso real en el cual la familia y amigos de la víctima le dieron apoyo en todo momento, pero lo cierto es que el filme no profundiza, por ejemplo, en el hecho que la policía no la protegió a pesar de los avisos. A diferencia del padre de Salma, Reece se nos presenta como un sinvergüenza ya desde el inicio.

Por todo ello, para el público masculino es más fácil reflexionar sobre los valores, los roles y las presiones que han llevado a Shahzad a asesinar a su hija. El hermano de Salma, todavía un niño, ejemplifica el conflicto que acarrea el modelo de masculinidad predominante: la socialización con los hombres adultos le hace adoptar actitudes sexistas con su hermana, pero se arrepiente de ello y le pide perdón. Reece, en cambio, es percibido como un tipo violento, y tengo mis dudas que el público masculino pueda llegar a reconocerse en este personaje.

Imagen de portada: promocional de 'Murdered by my father', BBC Three.


T'agrada la nostra feina?

Marta

Marta

Fundadora y editora de 'Zena'. Periodista especializada en género. Estudiante del Máster en Estudios de Género de la School of Oriental and African Studies de Londres. Beca Nativitat Yarza de Estudios Feministas.

Deja un comentario

Us de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies perquè vostè tingui una millor experiència d'usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment i l'acceptació de la nostra política de cookies TANCAR