La diferencia de Ana Amari

Ana Amari, el último personaje a incorporarse al juego de Blizzard Entertainment Overwatch, es una excepción en más de un sentido.

Aunque ya hemos mencionado este videojuego como ejemplo de inclusión de tipos corporales femeninos variados en un videojuego -ya de por sí destacable-, esta última incorporación a su plantel de personajes rompe un buen puñado de tópicos. Para empezar, desde un punto de vista estrictamente de jugabilidad, presenta una combinación inusual de habilidades: se trata de un personaje francotirador que además de atacar y controlar al oponente puede curar a los miembros de su equipo y potenciar sus respectivas habilidades. Pero esto no es ni mucho menos lo más destacable del personaje.

Ana es una mujer, de edad avanzada, de etnia árabe -egipcia, para ser específicos-, con una discapacidad y madre. Por supuesto, para un personaje de videojuego, ser una sola de estas cosas ya es excepcional, no digamos ya todas a la vez.

La recepción por parte de la comunidad de jugadores y sobre todo de jugadoras fue rápida y entusiasta, literalmente una hora después de anunciarse el personaje ya había fanart diverso sobre ella, y algunos fans incluso comentaban con humor la dinámica madre-hija de Ana con Pharah -su hija también es un personaje jugable en Overwatch-:

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"Aquí tienes el desayuno, hijita. Y no olvides ponerte el casco." "¡Dios mamá! ¿Tienes que hacerlo? ¡Me estás avergonzando!"

Algunas jugadoras incluso celebraban el lanzamiento de un personaje con una edad más cercana a la suya propia haciendo cosplay:

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Queda claro que la recepción de Ana por parte de la comunidad de jugadores fue más que entusiasta. No es, tampoco, lo normal en estos casos. Esta respuesta se puede atribuir tal vez en la serie de tendencias que rompe el personaje.

Edad

Hasta la inclusión de Ana, todos los personajes femeninos de Overwatch estaban entre los 19 y los 37 años de edad, aunque vale la pena mencionar que dos personajes femeninos en teoría tienen más edad: Mei y Mercy. Aún así, ambas aparentan poco más de 20 años. La discrepancia entre su edad y su físico no pasa desapercibida e incluso es motivo de comentarios y bromas:

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"Doctora, parece que no ha envejecido en absoluto." "Oh, muchas gracias, muy cortés por tu parte." "No, LITERALMENTE" "Um..."

La justificación para ello radica en la propia historia del juego: la primera estuvo congelada durante años -al más puro estilo Capitán América- y la segunda, por algún misterio de los experimentos médicos que lleva a cabo, no envejece. En contraste, en el lado masculino de la cantera tenemos una serie de edades diferentes y tres ejemplos concretos de personajes que incluso pasan los sesenta y son heroicos soldados: Reinhardt, Soldier 76 y Torbjorn.

En resumen, Ana es el primer personaje femenino del juego que afirma, contundentemente, que una mujer no tiene porque ser joven para ser un personaje heroico. En muy pocos otros casos ha pasado esto en un videojuego, aunque podríamos recordar los personajes de The Boss en Metal Gear 3 o el de Flemeth en la saga Dragon Age.

Maternidad

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Por otro lado también es muy destacable que se represente a una madre en un videojuego -los padres aparecen mucho más, y de hecho últimamente juegos como la última entrega de God of War, The Walking Dead o The Last of Us han explorado la paternidad, quizás fruto de la paternidad de muchos de los propios desarrolladores y jugadores masculinos de videojuegos, la edad media de los cuales cada vez sube más-.

Más aún, Ana es representada fuera de los roles tradicionales de cuidado y domesticidad reservados a las madres. Ana también es uno de los primeros personajes de videojuego que siendo madre no es una nota a pie de página, secundaria o simplemente una víctima empleada como elemento de guión.

Etnicidad

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En último término, pero no menos importante, está el hecho de que Ana Amari sea de etnia árabe y aparezca representada en el videojuego hablando y escribiendo en árabe, con una apariencia física no arabizante o exótica. Más destacable aún cuando en muchos casos los personajes árabes se convierten en antagonistas genéricos en juegos de acción en primera persona, en particular de temática militar, avasallados por protagonistas más blancos que la nieve.

La diferencia de Ana Amari es el futuro, al menos el futuro hacia el que nos gustaría dirigirnos: un ejemplo perfecto de representación diversa de protagonistas en un producto de ficción tan comercial y popular como Overwatch.

Imágenes: Blizzard Entertainment , www.playoverwatch.com; Mark Raas , markraas.tumblr.com ; @Rainbow_Ash en Twitter ; iFunny.com

Marc Bellmunt

Marc Bellmunt

Doctorando en periodismo, realiza una investigación sobre la relación entre los consumidores de videojuegos y sus prácticas comunicativas. Colabora en La Garriga Digital.

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