Grace and Frankie contra el edadismo en televisión

36 años después de 9 to 5, Jane Fonda, con 77 años, y Lily Tomlin, con 75, son las estrellas de Grace and Frankie, la serie de Netflix en la que interpretan a dos mujeres divorciadas a los setenta. De la mano de Marta Kauffman (co-creadora de Friends) y Howard J. Morris, se trata de una de las pocas series que sitúa a las mujeres mayores como protagonistas en lugar de relegarlas al papel secundario de abuela entrañable o madre excéntrica.

GRACEFRANKIE_3

Los maridos de Grace y Frankie revelan que llevan 20 años en una relación (Netflix)

Grace (Jane Fonda) es una mujer elegante, inteligente y fan del vodka. Frankie, su antípoda: una artista hippie, mística, que se graba a sí misma experimentando con nuevas drogas. Pese a sus diferencias, la premisa de la serie las une: sus maridos, socios de trabajo, se divorcian de ellas para casarse entre sí. El concepto pudiera parecer redundante a estas alturas (y quedarse corto después de producciones como Transparent de Amazon), pero la serie resulta original y divertida y, si bien vive de un tipo de comedia atascada en los noventa, el reparto carga con ella de forma inmejorable.

Es cierto que centrar la serie en el drama de las mujeres quita importancia a la experiencia queer de los maridos, aunque la representación de éstos sorprende no sólo por la edad de sus protagonistas sino por no estar desexualizada y mostrar la intimidad de la pareja. Pero el protagonismo de Fonda y Tomlin no deja de ser revolucionario, tanto como actrices como por sus personajes, en un contexto en el que las mujeres mayores de cuarenta son raramente representadas como personajes plenos y Hollywood tiene un claro problema de sexismo y edadismo, o discriminación por edad (hace poco Maggie Gyllenhaal, con 37 años, reveló que se la había descartado como interés romántico de un actor de 55). Grace y Frankie son mujeres mayores, y algunos gags giran entorno a sus estereotípicos problemas, pero la serie se asegura de ser crítica con la forma en la que la sociedad las percibe y las trata, prácticamente como invisibles.

08frankie-master675

Las mujeres, inicialmente enemigas, encuentran apoyo la una en la otra (Netflix)

El legado de Golden Girls

Las mujeres mayores parecen no tener lugar en la televisión fuera de los roles de apoyo como madres o abuelas secundarias, pero hay algunas series, como Grace and Frankie, que luchan contra esta discriminación. El ejemplo más obvio es Golden Girls, una serie increíble no sólo por la calidad de sus guiones sino por lo impredecible -bajo la lógica de Hollywood- de su éxito, ya que estaba protagonizada por cuatro mujeres mayores solteras. The Good Wife es otro caso en que las mujeres de más de cuarenta son representadas como personajes redondos con historias complejas, algo que también consigue House of Cards, pese a estar protagonizada por un hombre.

Les dones de Golden Girls (EW.com)

Las chicas de Golden Girls (EW.com)

Se ha escrito un crimen merece ser también mencionada, no sólo por el personaje de Angela Lansbury sino también por su influencia, que permite series como Rosemary & Thyme: una ficción de crimen británica en la que dos mujeres investigan asesinatos a partir de su hobby, la jardinería. Laura Thyme (interpretada por Pam Ferris, con 68 años) trabajaba con la policía hasta que lo dejó para tener a sus hijos y, 27 años después de casarse, su marido la deja por una chica más joven. Rosemary Boxer (Felicity Kendal, 69) era profesora de horticultura en la Universidad hasta que su jefe y examante la despidió injustamente. La amistad entre Laura y Rosemary las lleva a trabajar juntas para resolver crímenes combinando sus habilidades como policía y fitopatóloga.

Rosemary and Thyme, investigant crims des del jardí (Telegraph.co.uk)

Rosemary and Thyme, investigando crímenes desde el jardín (Telegraph.co.uk)

Pese a estos ejemplos, la escasez de series protagonizadas por mujeres mayores es una muestra de la invisibilidad de este tipo de personajes en la televisión, y la discriminación que conlleva de las actrices mayores. Quizás Grace and Frankie no sea perfecta, ni la comedia más divertida de Netflix, pero sí que resulta revolucionaria en este aspecto y demuestra el potencial que se pierde al dar la espalda a grandes actrices cuando pasan de los cuarenta.

Imagen principal: Netflix


T'agrada la nostra feina?

Irina Cruz

Irina Cruz

Comunicadora audiovisual, doctoranda en cine contemporáneo con visión de género.

Deja un comentario

Us de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies perquè vostè tingui una millor experiència d'usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment i l'acceptació de la nostra política de cookies TANCAR