El edadismo en la música pop: un mal inquebrantable

En una entrevista concedida a Los 40 Principales España con motivo del lanzamiento de su último disco, The Heavy Entertainment Show (2016), Robbie Williams comentaba cómo la carrera de una estrella del pop requería un trabajo aún más intenso al rondar los cuarenta años:

«En mi ‘fase imperial’, como me gusta llamarla, saqué canción tras canción tras canción. Directamente llegaban a la radio y las ponían a sonar. Ahora estoy en una fase diferente, soy una estrella del pop de 42 años. Y eso es bastante edad para una estrella del pop. Así que necesitaba algo que generara impacto, que no pudiera ser ignorado. Y por eso tenemos esta canción llamada "Party Like a Russian"» [i].

Que Robbie Williams siempre ha tenido un carácter provocador no es una sorpresa. Sin embargo, esta vez su decisión de sacar un tema controversial como "Party Like a Russian", el cual satiriza las fiestas elitistas rusas y la cultura del país en general, respondía a otra necesidad: volver a hacerse un hueco en los medios. Y es que, si bien Williams continúa siendo un artista de ventas saludables –su último disco, aun no teniendo ningún single particularmente exitoso, logró ser disco de platino en Reino Unido–, las palabras que otorga en la entrevista reflejan una realidad casi absoluta de la música pop: se trata de un mundo alarmantemente edadista.

Unos medios en constante auto-negación

Definido como la «discriminación por (razón de) edad» [ii], el edadismo es a día de hoy parte inescrutable del entorno musical de masas. No hay más que hacer un breve repaso a las principales emisoras de radio, analizar los tipos de artistas que reciben reproducciones y ver que, con alguna excepción, pocos artistas con apoyo de masas cruzan los cuarenta, o siquiera los 35 años. Prueba clara de ello es la emisora Radio 1 de la BBC (la principal estación de Inglaterra), la cual ha sido objeto de críticas en los últimos años al ignorar a artistas cercanos a los cuarenta como el propio Williams, Take That o, hablando de estrellas aún más internacionales, Madonna –la cual se quejó abiertamente de que su sencillo "Living for Love" fuera directamente ignorado.

La explicación que George Ergatoudis, jefe del área de música de Radio 1, aportó para contestar a esta polémica no es que ayudara demasiado: «La BBC nos ha pedido que vayamos tras una audiencia joven. Tenemos que concentrarnos en gente de edades entre los quince y los treinta. Tenemos que bajar nuestra media de edad» [iii]. El problema, entonces, no se limita solo a artistas de largas carreras que terminan siendo abandonados por los medios; sino también a artistas que literalmente decidan debutar con más de treinta años: la música pop –o el entorno de masas a título general– se plantea por tanto como una tierra en la que solo gente joven tiene cabida, al margen de la música en sí. En España esta problemática parece ser, sorprendentemente, algo menos grave: artistas tan variados como Malú, Sidonie, Antonio Orozco, Joaquín Sabina o Love of Lesbian (los cuales pasan de los 35 en menor o mayor medida) gozan de ventas saludables y suelen recibir el apoyo de emisoras nacionales. Sin embargo, no es así a nivel internacional.

loveoflesbianband

Con veinte años de carrera y ocho discos a sus espaldas, Love of Lesbian no ve condicionado su actual éxito por la edad de sus integrantes, que supera ya los cuarenta. Fuente: loveoflesbianband.com.

La explicación a esta discriminación, como acabamos de ver, parece atribuirse a una mera cuestión demográfica y de consumo; sin embargo, no deja de confirmar una serie de prejuicios entorno a lo que debería y no debería gustar a ciertas edades. ¿Se asume, por tanto, que una vez pasados los 35 nuestro gusto no cuenta de cara a radiofórmulas? El edadismo que comento en este artículo se dirige particularmente a los artistas, pero no deja de ser inquietante cómo se cree que, pasada cierta edad, o bien no tenemos necesidad de descubrir nuevos artistas –algo ridículamente falso, y más dado el actual auge de las plataformas streaming–, o bien se da por hecho que ya no somos relevantes para la cultura pop.

Madonna, o cómo las divas pop reciben la peor parte

Si bien el edadismo impacta a bastantes grupos demográficos en la industria musical, lo cierto es que las mujeres suelen estar mucho más sujetas a este tipo de discriminación. Vistas a menudo como imágenes que de forma complementaria resultan tener una voz, las chicas que aspiran a hacerse un hueco en la industria se encuentran con una carrera contrarreloj en la que deben conseguir el éxito en sus diecilargos o veintipocos, edad tras la cual son consideradas agua pasada. Un ejemplo es el testimonio que la cantante y autora Lola Blanc dio a la web VICE, en la que critica cómo en sus reuniones discográficas, los comentarios se dividen entre alegría al notar «lo joven que se ve» a la edad de 29 y la ansiedad de saberla cercana a los 30 [iv]. Otro ejemplo ilustrativo es el de la cantante Anastacia, que debutó en el 2000 con una presunta edad de 22, cuando en realidad tenía treinta años. Estas confesiones, lejos de ser meros engaños de cantantes, son la defensa ante una industria en la que, una vez dentro, son acorraladas y presionadas con algo que no pueden controlar: el paso del tiempo.

MusicaDivina

Madonna en una foto promocional de su último disco, 'Rebel Heart' (2015). Fuente: MúsicaDivina.

Si por un lado tenemos aspirantes a estrella que desesperan al ver cómo pasa el tiempo, por otro tenemos mujeres que ya llevan una gran carrera a sus espaldas –a juicio de muchos, quizá demasiado larga. Entre estas es remarcable el caso de Madonna, que ha recibido serias críticas en muchas ocasiones por su actitud sexual «a pesar de» rozar los sesenta años. Hemos de recordar que, si algo marcó a Madonna, fue su decisión de «empoderar a la diva pop disfrutando de su cuerpo y sexualidad, transformando así al objeto en sujeto» [v]: si esta seña de popularidad ya fue polémica en su día al ser interpretada por muchos como una objetivación aún más descarada –en lugar de cómo mensaje feminista–, la situación solo se plantea peor ahora. Prueba clara fue su actuación de Coachella en el 2015, en la cual besó al cantante Drake y, si bien las circunstancias de este beso nunca han sido esclarecidas y se llegó a debatir si fue consentido, la polémica parecía centrarse más en el mero hecho de que Madonna, a sus entonces 56 años, mostrase su deseo sexual abiertamente en público. A esto hemos de añadirle la ya mencionada polémica de su completa desaparición de radios nacionales, devolviéndonos a la misma cuestión: ¿realmente tienen algún sentido estos límites?

Conclusión: Internet, una salvación

Está claro que ser una estrella pop o artista de gran impacto se complica cada vez más conforme pasa el tiempo. Esta situación, a su vez, repercute en la percepción general sobre personas de edad media/madura, al punto de perpetuar la idea de que tienen poco o nada que aportar a la cultura pop. Lo que podría parecer una situación bastante preocupante, sin embargo, es salvaguardable en nuestros tiempos: y es que gracias a plataformas online como Spotify o YouTube o las redes sociales, descubrir nueva música en nuestros términos está al alcance de la mano.

Al igual que hoy en día muchos artistas noveles aprovechan estas webs para exponer su trabajo y desafiar a los medios de radio o televisión, muchos artistas de edad no-normativa las explotan de cara a promover su arte, hayan sido parte del engranaje mainstream en el pasado o no. Si bien un cambio en los medios de radio y televisión es posible, parece quedar claro que no va a ser a término corto: qué menos, por tanto, que buscar nuestra propia forma de rebelarnos ante las dictaduras de qué hacer o no a nuestra edad.


[i] De Torres, Pablo. «Xavi Martínez sienta a Robbie Williams en el sofá del #real». Los 40, 21 Nov 2016. http://los40.com/los40/2016/11/18/lomas40/1479476458_243770.html

[ii] «Edadismo, no edaísmo ni ageísmo». Fundéu BBVA, 15 Ene 2014. http://www.fundeu.es/recomendacion/edadismo-no-edaismo-ni-ageismo/

[iii] “Madonna Criticises Radio 1 ‘Ban’”. BBC News, 12 Mar 2015. http://www.bbc.com/news/entertainment-arts-31851130

[iv] Blanc, Lola. “How Ageism Kills the Careers of Women in the Music Industry.” VICE, 3 Jun 2015. https://www.vice.com/en_us/article/jma8p3/getting-older-is-a-death-sentence-for-women-in-the-music-industry-602

[v] Martín Alegre, Sara. “The Pop Diva: An Approximation from Gender Studies.” The Joys of Teaching Literature, 10 Nov 2014. http://blogs.uab.cat/saramartinalegre/2014/ 10/11/918/


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Jose Viera

Filólogo e investigador independiente con un máster en estudios ingleses avanzados obtenido en la Universitat Autònoma de Barcelona. Su trabajo de fin de máster versó sobre representaciones de hombres homosexuales mayores en los medios. Actualmente prepara su tesis doctoral en representaciones neo-victorianas del autor Charles Dickens.

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