El drama de la mujer genio (I)

Que Hermione Granger es más inteligente que Harry Potter y mejor bruja que él es de dominio público. Aún así, la historia nos recuerda una y otra vez por qué él debe ser el protagonista: es el elegido y, como tal, tiene poderes que lo hacen especial. Y punto. Así pues, la lógica nos lleva a creer que si las mujeres que aparecieran en los cómics, en la televisión, en la literatura o en las películas también fueran genios, ellas serían las protagonistas. Pues parece que no es exactamente así: hay representaciones bastante problemáticas de las mujeres talentosas en las narrativas de ficción que impiden su protagonismo activo.

La mujer loca

La asociación de la genialidad con los problemas de salud mental, tanto en hombres como en mujeres, no es nueva. El Sherlock Holmes de Benedict Cumberbatch -que se autodescribe como un "sociópata altamente funcional"-, el doctor House de Hugh Laurie -amargado, cínico y adicto a la vicodina- o el físico teórico Sheldon Cooper de The Big Bang Theory son algunos de los ejemplos más recientes en las series de televisión. Personajes secundarios que encajarían dentro del perfil son el antropólogo forense y becario Zack Addy, de Bones, y Spencer Reid, de Mentes Criminales, niños prodigio con graves problemas para mantener relaciones sociales. En todos ellos, se identifican características comunes:

  • La salud mental no acostumbra a ser un impedimento para que consigan el éxito. En algunos casos, les ayuda a conseguirlo. Zarck Addy rompe la tendencia: se convierte en aprendiz del caníbal Gormogon y termina en un psiquiátrico. Aún así, desde allí ayuda al equipo de forense protagonistas a resolver algunos casos.
  • En muchos casos, los problemas de relación con el entorno se derivan de la tendencia a racionalizar en exceso cualquier situación, actitud que los lleva a eliminar el factor emocional en las decisiones que toman. Suelen tener a su lado una persona que aporta esta cualidad: Sherlock tiene a Watson, House al doctor Wilson y Sheldon al físico experimental Leonard.

El personaje femenino que se ajusta a este perfil es la antropóloga forense y protagonista de Bones Temperance Brennan, una mujer brillante con una capacidad de racionalización tan bestia que parece un robot. La serie explica, no obstante, que una parte de los problemas de socialización de Brennan son fruto de su convulsa situación familiar: el padre y la madre eran criminales a la fuga, el hermano fue un joven delincuente y ella vivió en familias de acogida. La doctora tiene una gran afinidad con Zack, y el infortunio de el aprendiz no deja de ser un aviso de lo que le podría pasar a ella. El papel de compañero que le aporta la parte emocional lo realiza el agente del FBI Seeley Booth, que se convierte en padre de su hija y marido.

Un tropo habitual cuando se aborta el talento innato en el caso de personajes femeninos -sobre todo en obras donde los hay de masculinos igual de talentosos que tienen un papel relevante- es el de la mujer con un estado psicológico que raspa la locura o con una inestabilidad mental tan grande que se acaba apartando del sistema.

  • Anna Maria es la mujer del maestro Rodrigo en la comedia Mozart in the Jungle. Es presentada como una fuerza de la naturaleza, una violinista con un talento a la altura de Rodrigo, la joven promesa que debe situar la Orquesta Sinfónica de Nueva York entre los referentes mundiales. Aunque Rodrigo posee aquellas excentricidades propias de un genio, Anna Maria es inestable, no te puedes fiar de ella, vive apartada de cualquier circuito artístico -llega a ingresar en un convento- y, a lo largo de la serie, es presentada como la única tentación que puede hacer que Rodrigo se aparte del camino del éxito. El personaje de Anna Maria es el opuesto al de la oboísta Hailey. Una chica con mucho talento, sí, pero sigue paso a paso las directrices del maestro -es su protegida- para triunfar.
  • Bruja Escarlata (Cómics de Marvel). Sus poderes de alteración de la realidad la sitúan al nivel de héroes como Dr. Extraño, su padre Magneto o su marido, Visión. Aún así, en la saga House of M pierde el control de sus poderes y sufre una crisis que la llevará a crear un mundo dominado por familias mutantes en el cual la dinastía de Magneto es de las más poderosas. Un mundo donde, como no podía ser de otra forma, ella es feliz criando hijos. La gran revelación llega cuando se sabe que el hermano de la Bruja es quien la ha manipulado para montar toda esta historia y no su padre, como todo el mundo sospechaba. La única decisión que toma la Bruja por ella misma llega al final de la historia, cuando decide que los mutantes no van a tener más poderes.
  • En las películas de X-Men, la fuerza Fénix se presenta como un trastorno de la personalidad de la telépata Jean Grey que Charles Xavier se dedica a reprimir para evitar que dañe a nadie -como explicó Marc Bellmunt aquí, en el mundo de los superhéroes con problemas de salud mental, el diálogo y la terapia son de flojos-. Cuando la fuerza Fénix toma el control de Grey, se convierte en la mutante más poderosa del planeta -más que Xavier y Magneto- pero no puede controlarse. El resultado: Magneto se aprovecha de ella, y cuando la cosa se le va de las manos, sólo queda que Logan la mate. La representación de Grey contrasta con la de Apocalipsis, un mutante que tiene también un poder absoluto, pero que lo controla y seduce a otros mutantes para que lo sigan.

La imagen de la masculinidad en los cómics de Marvel, sobre todo en los más antiguos, facilita la perpetuación de este tropo. La inmensa mayoría de personajes con una inteligencia superior suelen ser hombres, y la mayoría de malvados -en especial aquellos que tienen un plan para hacer algo megalómano-, también. Personajes femeninos malvados como Enchantress de Thor suelen estar motivadas por razones emocionales -celos- y suelen estar representadas como seres irracionales.

La genialidad femenina asociada a situaciones fuera de control parece que no es exclusiva del mundo de ficción. La revista musical Pitchfork comparó el tratamiento que había recibido la muerte de estrellas jóvenes como Kurt Cobain, Amy Winehouse, Janis Joplin o Jimmy Hendrix en la prensa estadounidense. Según la revista, los medios solían destacar el talento de los hombres, mientras que se recreaban mucho más en las causas -los vicios y las inestabilidades emocionales- que habían llevado a las intérpretes a la desgracia.

La mujer como instrumento

El artículo de Pitchfork apunta otra diferencia: el éxito de las artistas se solía asociar a la obra de una figura masculina. La imagen transmitida en el imaginario colectivo del hombre como ser racional y la mujer como algo inestable dominado por las emociones facilita la adopción de otro tropo: el de la mujer talentosa como instrumento para que otro personaje -generalmente un hombre- consiga algo.

  • El control masculino de las mujeres genio es un elemento relevante tanto en la película El cisne negro como en la serie Flesh and Bone, ambas dedicadas al mundo del ballet. La fragilidad de las dos bailarinas protagonistas es explotada por dos directores déspotas. En la serie de televisión, al final de la primera temporada, Claire empieza a darse cuenta de su verdadero potencial.

En el mundo de los superhéroes Marvel, hay ejemplos relevantes:

  • Tanto la Bruja Escarlata en House of M como Jean Grey en las películas son utilizadas para desarrollar los planes de un personaje masculino.
  • Otra saga ilustre en los cómics es la del Fénix. Es una fuerza espacial que engulle planetas y toma el cuerpo de personas con poder suficiente para tolerarlo. Aunque coloniza tanto hombres como mujeres, los huestes más relevantes han sido mujeres,  Jean Grey y Hope Summers.
  • En la serie de Netflix Daredevil, Elektra se presenta como el Black Sky, la fuerza maligna que la Mano busca para dominar el mundo. El mentor de Elektra y Daredevil, Stick, conoce la verdadera identidad de la chica desde su niñez. No obstante, no se la cuenta ni le da herramientas a la niña para que pueda enfrentarse a su destino. En su lugar, la envía a vivir con una familia ajena a las luchas entre las fuerzas del bien y del mal y, cuando ya de mayor, no puede protegerla, decide matarla. Como sucede con la Jean Grey de las películas, Elektra acabará atravesada por un arma y muerta en los brazos del hombre que la quiere. En los créditos finales de la serie, se muestra cómo la Mano roba el cuerpo de Elektra para utilizarla. Otra característica común entre Elektra y Jean Grey es que los únicos personajes que les animan a controlar sus poderes y a tomar decisiones sobre su vida a pesar de su destino son hombres que están enamorados de ellas.

 

Imagen de portada: Anna María. Fuente: captura de pantalla de 'Mozart in the Jungle'.

Marta

Marta

Fundadora y editora de 'Zena'. Periodista especializada en género. Estudiante del Máster en Estudios de Género de la School of Oriental and African Studies de Londres. Beca Nativitat Yarza de Estudios Feministas.

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