'American Vandal': ¿Quién dibujó las pollas?

¿Qué es más real, nuestra idea de nosotros mismos o la forma en que nos ven los demás? ¿En qué momento de nuestra vida podemos decir que hemos acabado de formar nuestra identidad? ¿Son las decisiones que tomamos irracionalmente las más honestas? ¿Se nos puede juzgar por una mala decisión? ¿Por qué escondemos las cosas que escondemos?

Todo esto es lo que explora American Vandal, una serie cautivadora que se adentra en un misterio de vida o muerte: ¿es Dylan Maxwell el vándalo que grafiteó veintisiete penes en los coches de veintisiete profesores de su instituto?

Has visto este tipo de documental miles de veces; las series Making a Murderer, The Jinx o Soupçons, las películas Crime Story o The Thin Blue Line y el podcast Serial son ejemplos de su éxito universal. Sabéis lo que quiero decir: un apasionado periodista se fija en un crimen aparentemente ya resuelto y empieza a sospechar que se culpó a la persona equivocada. Se entrevistan testigos, se plantean nuevas perspectivas y pruebas, se comprueban coartadas, y sobre todo, empiezas a acercarte emocionalmente al supuesto culpable. ¿Cómo le han podido hacer esto? ¿Es que no hay justicia? Hacia el final -¡cuidado!- una nueva prueba te hace pensar que quizá sí ha sido él. ¿Te ha engañado el carisma del asesino? ¿Te has dejado llevar por tu instinto de proteger a alguien inocente? Pero espera: un testimonio final lo vuelve a poner todo en duda. ¿Vuelves a confiar en él?

Este tipo de historias tienen un atractivo innegable: combinan el interés morboso en el mal y la violencia, la crítica social, los personajes cautivadores y la curiosidad hacia la vida de los demás. En algunos casos, también hay giros argumentales dignos de un episodio de aquellos de habitación cerrada de Detective Conan. Bien lo saben los creadores de American Vandal, Dan Perrault y Tony Yacenda, que han convertido su afición por el género en una maravilla de la comedia que ha pasado bastante desapercibida.

Todos hemos visto penes dibujados en superficies donde no tocan -en libretas, paredes, el techo del lavabo de la segunda planta del edificio antiguo de la Universidad de Barcelona, en la cara del pobre inocente que se duerme en una fiesta- y todos nos hemos preguntado qué impulso primario ha llevado al artista a dejar su marca. American Vandal es un mockumentary, es decir, un falso documental, que toma la fórmula del true crime y la aplica a este crimen tan universal de la forma más rigurosa posible.

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Reconstruyendo la escena del crimen. Fuente: The Verge.

La situación es esta: Dylan Maxwell (Jimmy Tatra) es el payaso de la clase y tiene precedentes en lo que viene a ser la transgresión ancestral de dejar falos dibujados por allí donde pasa. Además, no soporta a la profesora de castellano. Cuando los profesores salen del claustro y se encuentran un pene dibujado en su coche, y la profesora de castellano tiene una rueda pinchada para terminar de alegrarle el día, Dylan es el principal sospechoso. Su coartada no se sostiene -estaba con sus amigos, con su novia, ¿o había ido a defecar a Priceless Moments, la tienda de antigüedades?- y hay un testigo que afirma que le vio en acción: Alex Trimboli (el magnífico desconocido Calum Worthy), el favorito de los profesores.

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Pruebas circunstanciales. Fuente: Netflix.

La solución es fácil: expulsan a Dylan del instituto, y si ya no puede ir a la universidad... Bueno, nadie creía que llegaría muy lejos. Pero espera: Alex Trimboli afirma muchas cosas, incluyendo un, hum, tête-à-tête con la popularísima Sara Pearson. ¿Puede ser? El instituto entero lo duda, y Peter Maldonado (Tyler Alvarez), del club de audiovisuales, comienza a sospechar de todo. Y si el testigo principal del caso tiene precedentes como mentiroso...

Peter Maldonado decide hacer justicia y, de paso, dirigir una obra maestra: un documental, llamado American Vandal, que liberará a Dylan, descubrirá la verdad sobre Alex Trimboli, expondrá los conflictos entre el profesorado, y, sobre todo, responderá la gran pregunta:

Who did the dicks?

Con el fin de descubrir quien dibujó los penes, Peter Maldonado entrevista a compañeros, profesores, vecinos y padres, reconstruye escenas digitalmente, e incluso monta una pizarra con fotografías, notas, e hilo rojo. Sin embargo, el éxito del documental entre sus compañeros trae consecuencias y pone en peligro su amistad con sus compañeros de producción, Sam Ecklund (Griffin Gluck) y Gabi Granger (Camille Hyde). Sin abandonar la sátira y el humor -entre diálogos ácidos e inteligentes y chistes sobre, bueno, sobre penes- American Vandal explora las relaciones entre adolescentes en un ambiente tan cerrado y estratificado como puede ser un instituto de manera mucho más acertada que la mayoría de series.

American Vandal es una serie creada y dirigida por hombres -aunque con alguna mujer entre los guionistas- que no intenta presentar la experiencia del chico adolescente blanco americano de clase media como algo universal, sino que la explora en su contexto. Delante o detrás de la cámara, Peter Maldonado está presente en todas las escenas; así, la serie no pasa el Test de Bechdel. Sin embargo, sabemos que estamos viendo su perspectiva, incompleta, parcial y marcada por su género. Peter habla de la vida sexual de Sara Pearson, por ejemplo, sin darse cuenta del slutshaming al que la expone, hecho que ella le recrimina. Se exploran sutilmente las dinámicas entre diferentes tipos de masculinidades, repasando el conflicto entre deportistas y nerds sin simplificarlo del todo.

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Conspiraciones. Corrupción. Mentiras. Vida o muerte. Fuente: Bustle

A lo largo de los ocho capítulos, los personajes se comunican como adolescentes de verdad y usan expresiones, memes y redes sociales de una forma que no da vergüenza ajena (todos sabemos que "heyy", con dos ys, quiere decir que hay salseo, ¿verdad?) y más allá de las bromas y el surrealismo de plantear un acto vandálico como una situación de vida o muerte, los personajes jóvenes de la serie hablan de su percepción de sí mismos y del mundo que les rodea de manera realista, inteligente, aunque poco articulada, y sin ningún tipo de condescendencia o Momento Educativo (™).

Es imposible hacer un análisis más profundo de la representación de dinámicas entre géneros y generaciones en American Vandal sin destripar la trama: tendrás que verla y reflexionar... Si no te distraes intentando descubrir quién dibujó los penes.


Imagen principal: 'The Wrap'. 

Jana Baró

Jana Baró

Doctoranda en literatura inglesa de entreguerras. Investigando sobre historia, moda, fandom y comunidades lectoras.

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