Seducción (pseudo)científica

Este artículo ha sido escrito en colaboración con Elia Soler.

Lo admitimos, ligar es un coñazo. Si no eres George Clooney o Scarlett Johansson o Angelica Houston, habrás recibido, más de una vez, el rechazo de una persona con la que has querido tener una relación, un rollo de una noche o, sencillamente, a la que has querido conocer (para tener una relación o un rollo de una noche). Navegar por el mundo de las interacciones humanas, tanto las virtuales como las físicas, es confuso, puede ser frustrante, y es una gran manera de disminuir la poca autoestima que algunas de nosotras ya tenemos.

Si eres un hombre es probable que pienses que esta frustración es mayor y, quizás, habrás recibido más de una vez la mirada de "contigo no, bicho", es posible que te haya gustado una chica que sólo te vea como un buen amigo (un secreto, a las mujeres también nos pasa), es posible que pienses que todo el mundo folla más que tú. La liberación sexual de la mujer ha hecho que tengamos más opciones sexuales, pero también, más posibles frustraciones.

¿Quién no ha leído, de manera más o menos escéptica, artículos de revistas dedicadas a seducir? Desde los "Claves para seducir a un hombre" de la Cosmopolitan, hasta las "Sedúcelas a todas", del Men's Health. La seducción se ha intentado reducir a una serie de trucos, artimañas y comportamientos específicos desde hace años y, tal vez, siglos. No estamos hablando de seducir en el sentido más animal de la palabra (i.e. intentar impresionar al otro mostrando el "mejor" de uno mismo), sino en el sentido más calculador y manipulador.

Según María Ortega, terapeuta familiar especializada en familias y parejas, las tecnologías de la información y la comunicación, al facilitar la difusión y acceso de cualquier tipo de mensaje, pueden abrir "más posibilidades de remarcar estereotipos de género, generalizaciones en torno al rol que se presupone a hombres y mujeres (...) Esto podría favorecer el arraigo de determinados roles sociales o la construcción de ideas rígidas sobre el aprendizaje de representaciones culturales". Por otra parte, y siguiendo la línea del sociólogo Zygmunt Bauman sobre las "relaciones líquidas" que se desarrollan en la era posmoderna, en este clima de inmediatez y mercantilización, no es de extrañar que hayan aparecido como setas, desde hace años, gurús de seducción y páginas que te aseguran tener todos los secretos de la seducción exitosa. Esta seducción normalmente está enfocada a un objetivo y sólo uno: follar con mujeres. No penséis que le ayudarán a construir relaciones maduras, basadas en el respeto mutuo. ¿Por qué, si se puede follar a través de engaños, manipulación emocional y física, y alcohol?

En 2005 un periodista escribió un libro detallando la vida de los pick-up artists (artistas de la seducción) y la comunidad que los seguía, las técnicas que se utilizaban y el tipo de personas que pagaban por aprender de ellos. El libro se hizo tan popular que unos años más tarde se emitió por la televisión americana un show de artistas de la seducción. Al cabo de unos años, teníamos la versión española de estos "artistas" del ligar, algunos, como Álvaro Reyes, siguiendo al pie de la letra el modelo norteamericano, y otros con una fórmula diferente, como África Bos, que presenta el mismo contenido con una voz femenina y un tono más puritano.

africa bos

África Bos cuqui

Álvaro Reyes seductor nato

Estas normas, técnicas y actitudes supuestamente infalibles se traducirían aquí en España como seducción científica*. Algunas páginas web llegan a definirla como "la asignatura que no nos enseñaron en la escuela". La gran mayoría de sitios web de este tipo están destinados casi exclusivamente al público masculino heterosexual como Juegatujuego, África Bos, Seducción Científica, Aprende Seducción o artículos en Enriquece Tu Psicología.

*A lo largo del escrito explicaremos que el método no tiene nada de científico, pero mantendremos el término porque así es como se conoce popularmente.

Las mujeres (y los hombres) como fórmula

Álvaro Reyes tiene las cosas claras, él sólo necesita tres mensajes de Whatsapp para conseguir una cita con una mujer. África Bos dice sin ninguna sombra de duda que la mejor manera de que fluya una conversación con una mujer es hablar de moda.

Toda la premisa de la seducción científica se basa en una serie de técnicas de interacción concretas que hacen que hablar con una mujer sea como solucionar un cubo de rubik. Uno de los objetivos de este producto es claro y, en parte, muy positivo: mejorar las habilidades sociales y establecer un discurso de mejora de la autoestima propia para afrontar con menos miedo la interacción.

Aún así, una forma bastante simple de reducir estos miedos o resistencias a la interacción es simplificar la relación humana mediante una serie de procesos casi mecánicos. Tanto Álvaro Reyes como África Bos mencionan términos como abridores, escalada, cierres, IDI (Indicador De Interés), bloqueador, DR (Defensa de Reputación), RUM (Resistencia de Último Momento). Esto enfoca la interacción en el proceso y no en la persona con la que se está realizando la interacción.

Como dice Carmen Sánchez, directora del Instituto de Sexología de Barcelona y terapeuta de pareja, "siempre es positivo tener ciertas herramientas a la hora de movernos por situaciones en las que no nos encontramos necesariamente cómodos". Pero algunas de las herramientas que patrocinan estas webs se basan en una visión de la seducción como entrenamiento conductista de condicionamiento operante de mascota; se habla literalmente de "premiar cuando la persona está invirtiendo, y castigar cuando la persona no invierte". Una de las técnicas más famosas del gurú americano de la seducción Ross Jeffries, es el freeze-out o congelación, basada en ignorar de manera absoluta a la mujer que se negó a tener sexo contigo: darle la espalda, ponerte a hablar por el móvil, etc.

Carmen Sánchez señala que "este modo de enfocar la interacción cosifica a la mujer, la convierte en un objetivo a alcanzar en vez de una persona con una relación igualitaria de poder", y considera que estas técnicas enseñan a "aprovecharse de la vulnerabilidad del otro para conseguir lo que uno quiere".

El trabajo por objetivos es una práctica especialmente común en la web de Álvaro Reyes. Un ejemplo son las salidas que organizan con alumnos con el solo objetivo de seducir a mujeres, cuantas más mejor, y conseguir "cierres con teléfono, con beso o con sexo". Sánchez afirma que este enfoque de las interacciones se basa en "la cantidad, en vez de la calidad".

Este tipo de enfoque de las relaciones interpersonales es perverso por varios motivos. En primer lugar, con discursos en su web de Juega a tu juego, que emplean palabras como "ganador" o "perdedor", se normaliza la percepción de que un hombre es un ganador cuando consigue seducir a un gran número de mujeres o, sencillamente, cuando éste es su objetivo. La presión social que pueden recibir los hombres para lograr estos objetivos en muchas ocasiones es la fuente de las inseguridades que querrán redimir asistiendo a los cursos de seducción científica.

El otro factor es la falta absoluta de interacción más allá del cierre. En este sentido, uno podría pensar que los hombres que acceden a estos cursos sólo están interesados en tener sexo con mujeres (mediante las mentiras y manipulaciones que haga falta), en vez de establecer una relación basada en el conocimiento mutuo, desde la honestidad y la curiosidad genuina. Este estereotipo que dibuja a los hombres como seres esencialmente enfocados a un objetivo de placer físico, muy extendido no sólo en webs de seducción sino en miles de artículos de seducción, puede ser fuente de inseguridades o de relaciones insatisfactorias.

El consentimiento

Un no es un no. Esto lo tenemos muy claro. Excepto si la chica te está poniendo a prueba, o te está poniendo un test, o está rechazando la situación pero no a ti en concreto, o quizás lo hace porque está actuando su "factor fulana" biológico-social, como dice África Bos (ver abajo). Incluso si te dice que no porque tiene pareja, puede que esté en una relación vacía e insatisfactoria, por tanto, ¡No te rindas!

En una sociedad enfocada al éxito de manera obsesiva, el fracaso o el rechazo se pueden percibir como algo casi traumático. Sánchez nos explica que "no se puede forzar la situación, esto también ocurre con los hombres. Hombres que quieren cumplir el rol de seductor-ganador y sienten la presión social para cumplirlo". En cambio, muchos de los consejos de seducción científica se basan en la no aceptación de este fracaso, en la insistencia después de un no, en qué hacer si la chica te dice que tiene pareja, que no quiere nada contigo, que sólo te ve como un amigo.

Una de las formas en las que desde estos sitios web se trabaja o se "lucha" contra esta resistencia es mediante, directamente, el engaño. El mensaje que transmiten los artistas de la seducción es que las mujeres no aceptarán tener sexo ya que no quieren parecer "fáciles" o "poco selectivas". Esta es una premisa muy aceptada en la página Juega tu juego, y que África Bos califica como "factor fulana". Éste es un estereotipo bastante extendido, y sí, puede ser causado por discriminaciones sociales reales: la sociedad patriarcal que premia al hombre seductor y la mujer casta. Estos estereotipos, ya de por sí extremadamente tóxicos no sólo se aceptan en estas páginas, sino que se refuerzan, se perpetúan, y conforman la base de todo el discurso.

Mientras que hay algunos consejos que pueden considerarse positivos, como no enfadarse cuando una mujer te rechaza, otros se basan completamente en la dominación. Una de estas técnicas, que publicita África Bos, es el rechazo a la pregunta. "El hombre no debe preguntar nunca, ya que se expone a obtener una respuesta negativa por parte de la mujer". Sencillamente ordenará y, como dicen en estas páginas, su OBLIGACIÓN como hombre es hacer avanzar la interacción.

Hombres, ya lo sabéis, preguntar es de flojos, es vuestra OBLIGACIÓN guiar a la mujer hacia tu pene, si es necesario, con mentiras. En uno de los anuncios del "Máster de Seducción" te venden literalmente como objetivo:

Cómo mentir para llevártelas a la cama: Tengo que advertirte que este es el material más controvertido que he compartido nunca y que lo que voy a mostrarte en este informe podría molestar a mucha gente…

Pero es la realidad y tienes derecho a conocerla.

Es curioso cómo se hace un doble discurso respecto al rechazo. Por un lado, la web de Juega tu Juego habla del rechazo como parte del proceso de seducción: si tu técnica es abordar a un gran número de mujeres por la calle, es normal que muchas de ellas rechacen, igual que es estadísticamente probable que algunas no lo hagan. Por otro lado nos encontramos con artículos como "El destruyenovios", "Qué hacer Cuando ella te dice que Tiene novio" o, en un artículo sobre "¿Cómo sé cuándo se el momento de besar a chica?" Con fragmentos como este:

A las mujeres les encantan los hombres que saben lo que quieren y que persisten, si ella te dice que no y tú bajas la cabeza y te rindes, lo único que demuestras es que sólo la querías para eso y lo que demuestras es que eres un hombre necesitado, algo que las mujeres rehúyen. A las mujeres les gustan los hombres agresivos, dominantes y divertidos. ¿Eres de los que te rindes a la primera o de los que disfrutas del proceso completo?

María Ortega remarca que en la pareja, como en todas las relaciones humanas, "tiene que haber siempre unos límites basados en el respeto y la consideración del otro". ¿Hay límites en los mensajes que transmiten estos productos? Aquí también encontramos un doble discurso, que está presente en casi todos los vídeos de Álvaro Reyes, en los que él verbaliza una interacción desde el respeto y sin "forzar" la situación y, a la vez, actúa utilizando trucos de manipulación psicológica para lograr objetivos que van más allá de conocer a la persona con la que está teniendo la interacción (de nuevo, cantidad y superficialidad vs. calidad y profundidad). ¡Ah! Y tampoco muestra las potenciales 30 interacciones que han ido mal antes de la "interacción exitosa" que muestra en vídeo. De nuevo, estadística sesgada.

El negocio de la seducción

Gurús de la seducción como Álvaro Reyes y África Bos viven de sus "enseñanzas" mediante talleres, videos, libros e incluso campamentos de seducción. Los campamentos de seducción de Álvaro Reyes cuestan alrededor de los 2.500 euros. Los vídeos o talleres de seducción pueden costar entre 100 y 300 euros. ¿Quién paga por aprender de estos gurús?

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Imatges de promoció del campament d'estiu d'Álvaro Reyes/Imágenes de promoción del campamento de verano de Álvaro Reyes

Carmen Sánchez opina que son "hombres con baja autoestima, con problemas para relacionarse con el otro sexo pero también en otras situaciones, con falta de habilidades sociales, o en la búsqueda de ciertas habilidades sociales que les faltan." ¿Pero realmente son útiles estos talleres?

Hay motivos para dudar de la eficacia de estas técnicas. La autoestima de la persona no se trabaja desde la base. Gurús de la seducción "reformados" como Ross Jeffries lo afirman así: tienes que cambiar quien eres desde dentro, no puedes hacerlo sólo memorizando rutinas.

Según Carmen Sánchez la solución es "la educación sexual y afectiva desde pequeños. Actualmente tenemos una educación sexual muy sanitaria, muy basada en el riesgo en las enfermedades de transmisión sexual. En países más igualitarios como Suecia tienen educación sexual, Social Emotional Learning, reglada desde los años 50". Tal vez así podríamos dejar de lado discursos tóxicos y falsos más allá de pensar que todos los humanos pensamos y sentimos diferente, y abandonaremos la premisa de que los hombres son de Marte y las mujeres de Venus.

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No son sólo los gurús de la seducción los que perpetúan estos estereotipos. Como hemos comentado antes, en la gran mayoría de artículos orientados a ligar, ya sea con hombres o con mujeres, se mantienen unos parámetros previamente aceptados como verdades universales: los hombres no quieren compromiso, las mujeres no queremos parecer "fáciles", los hombres se fijan casi exclusivamente en el físico, a las mujeres nos gusta que nos hablen de moda, los hombres tienen que ser dominantes, las mujeres debemos ser sumisas...

Estas premisas son nocivas tanto para mujeres como para hombres: empujados por estas expectativas sociales se generan inseguridades, falsas expectativas, relaciones tóxicas e, incluso, prácticas sexuales insatisfactorias. Tal y como señala María Ortega, en la pareja se pone de manifiesto muy claramente "la circularidad presente en todos los sistemas relacionales; el hecho de que las conductas de ambos miembros de la pareja están recíprocamente reguladas, de forma que lo que uno hace afecta lo que hará el otro, a la vez que es influido por la conducta previa de éste", reforzando y perpetuando patrones relacionales (ya sean "sanos" o "tóxicos").

Los artistas de la seducción responden a una demanda creada por una falta de aptitudes para con las relaciones interpersonales, un vacío en la educación sentimental. Como sociedad, si no queremos que se difundan este tipo de mensajes tóxicos y perpetuadores del problema, es necesario que nos planteemos cómo llenar este vacío con, como dice Carmen Sánchez, una educación sentimental inclusiva y honesta.

Nora Soler

Nora Soler

Diseñadora especializada en comunicación interactiva. Ilustra y escribe para Zena.

8 comments

  1. Puck 1 julio, 2016 at 09:01 Responder

    Genial (y muy necesario) articulo. Toca todas las claves que giran alrededor de este tema, y lo hace con frescura y ligereza.

    Al hilo de Alvaro Reyes, quiero recordar que ahora mismo hay una iniciativa para que el ayuntamiento de Barcelona prohíba su “curso” de machismo acelerado:
    https://www.change.org/p/ayuntamiento-de-barcelona-no-permitan-que-unos-acosadores-se-adue%C3%B1en-de-nuestras-calles

    Y por último, me gustaría dejar aquí mi contribución sobre este mismo tema con un enfoque similar aunque algo diferente:
    https://puck.wordpress.com/2016/03/15/marketing-agresivo-y-acoso-sexual/

    Muchas gracias,

  2. Fran 16 enero, 2017 at 11:47 Responder

    Conozco este tipo de canales (más allá de ver cuatro vídeos en YouTube) y hay varios puntos que creo que es importante matizar:
    1. Que os estáis olvidando de mencionar a Mario Luna, cabecilla de todo esto en España. Y que no fue África la que acuña el término de “Factor Fulana”, sino que lo hace el propio Mario Luna en dos libros muy sexistas llamados Sex Code y Sex Crack. De hecho, el propio Álvaro Reyes aprendió de Mario Luna. Hay un vídeo por ahí que lo demuestra.
    2. Considero que si tanto a hombres como a mujeres les funcionan o motivan esta clase de consejos/vídeos, no deben ser tan tóxicos. Es fácil criticar el envoltorio, pero cuando necesitas esos consejos y te das cuenta que funcionan, quizá habrá que empezar a preguntarse el por qué.

    • Nora Soler
      Nora Soler 16 enero, 2017 at 14:51 Responder

      Hola Fran, ¡Gracias por mencionar a Mario Luna! Efectivamente después de investigar a Álvaro Reyes y África Bos descubrimos este personaje que, a su vez, debe su negocio a los “maestros del ligue” americanos que le precedieron. Quizá hagamos un artículo dedicado a él :).

      Por lo que respecta a si dichas técnicas funcionan o no, se habría de especificar en qué sentido funcionan y para quién. Como comentamos en el artículo y después de consultar a psicólogas y sexólogas, llegamos a la conclusión que dichos consejos son tóxicos por diversos motivos. Partimos de la premisa que muchos de nosotros tenemos inseguridades y problemas de autoestima, sin embargo recurrir a éste tipo de canales puede perpetuar ciertos comportamientos y percepciones que creemos, después de hablar con expertos e investigar un poco, que no son conductivas a una relación sana con uno mismo y con los demás.

      Estos consejos no profundizan en las causas de dichos problemas y, al contrario, los pueden intensificar al relacionar el éxito (hablan en términos de ganador y perdedor) exclusivamente en la habilidad de uno para “ligar” con mujeres. Tampoco ayudan a establecer una interacción des del respeto y la igualdad si no que animan a manipular y engañar (literalmente hay un artículo sobre como mentir para llevar a las mujeres a la cama) para follar. Son personas que se aprovechan de dichas vulnerabilidades para conseguir dinero normalizando estereotipos tóxicos masculinos y femeninos, por ejemplo, un chico rechazado es un perdedor o una chica que dice no en realidad quiere decir que sí.

      Efectivamente tal como comentas, hace falta preguntar el porqué del éxito de dichos canales, uno de los motivos, pensamos, es la falta de educación emocional y sexual que impide establecer una relación consigo mismo (y por extensión con otros) satisfactoria. Des de Zena aconsejamos a cualquier persona, hombre o mujer, que no consiga establecer una relación sexual o sentimental satisfactoria con otros o tenga inseguridades relacionales que acuda a la ayuda de un/a profesional ya que la ayuda que le proporcionará será más completa y adecuada.

  3. pipi man 6 febrero, 2017 at 21:08 Responder

    que mierda de post y que pendeja la que lo escribio ,,,,, solo ataca alos hombre y ve alas mujeres como mansas palomas……………….

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