Ni están, ni se las espera: las mujeres en el E3

Del 14 al 16 de junio, el centro del mundo de los videojuegos -de los videojuegos comerciales dirigidos a un público masivo, como mínimo- ha sido Los Ángeles. Allí se ha celebrado la Electronic Entertainment Exposition, más conocido -y más brevemente- como E3. La feria, seguida en directo y mediante internet por millones de jugadores de videojuegos de todo el mundo, es el escaparate anual del mundo de los videojuegos. Las compañías de más peso en el mercado de los videojuegos, tanto de consola como de ordenador, presentan sus productos para el próximo año -o más allá incluso- y hacen la boca agua a los pobres consumidores.

Y es un campo de nabos.

La feria es, eminentemente, un asunto masculino. Hasta hace poco -hasta hace dos años, de hecho- la mayoría de expositores de la feria contaban con modelos ligeras de ropa para atraer a los visitantes hacia sus expositores. La mayoría de compañías presentan sus juegos y consolas mediante conferencias de prensa multitudinarias que, en ocasiones, han llegado a incluir actuaciones del Cirque du Soleil, y en las que en todos los casos, menos uno, el portavoz de la compañía -que no necesariamente tiene porque ser presidente o ni siquiera formar parte de la misma- es un hombre. En la única gran conferencia donde la portavoz es una mujer, la de Ubisoft, Aisha Tyler ha recibido desde ataques por ser afroamericana hasta amenazas de muerte, pasando, obviamente por hombretones que ponen en duda que sea una jugadora de videojuegos de verdad.

Aún así, poco a poco la feria intenta ser más inclusiva. Una buena muestra de ello es la prohibición hace dos años de tener a señoritas en bikini en los stands, o que el número de videojuegos con protagonistas femeninas esté creciendo. Sin embargo, es un asunto de aquellos de dar un paso adelante para hacer dos atrás, reflejando un panorama del mundo del videojuego que tiene una crisis de identidad por la diversificación de su público, que ya no son los adolescentes testosterónicos de los años noventa.

Representación femenina

Cabe decir que la representación femenina en los videojuegos está progresando desde hace unos años, y una muestra de ello es la presencia de multitud de figuras femeninas en los videojuegos presentados en el E3 que no son sexualizadas -no como las que vimos aquí-. En videojuegos como Titanfall 2, Steep o Watchdogs 2 hemos podido observar la presencia de personajes femeninos que, en un cambio claramente a mejor, no son presentados como objetos sexuales. Las mujeres son presentadas como uno más, soldados, deportistas, hackers... sin que su condición de mujer sea lo que las define. Sin embargo, en muy pocos casos encontramos videojuegos donde la protagonista sea una mujer.

Esta falta de protagonistas femeninas es un hecho evidente a la que se examinan varios trailers de los videojuegos presentados este año -y cualquier otro año- en el E3, y de hecho en Feminist Frequency se ha elaborado un artículo que analiza esta tendencia.

Según el estudio de la web estadounidense, sólo dos de los 59 videojuegos presentados en las grandes conferencias del E3 -Sony, Microsoft, Nintendo, Bethesda y Ubisoft- tienen protagonistas exclusivamente femeninos: ReCore y Horizon Zero: Dawn. 24 tienen protagonistas siempre masculinos (grandes novedades como God of War, Days Gone o Death Stranding) y en 29 se puede elegir si el protagonista es una mujer o un hombre.

Ante todo, hay que celebrar que en casi la mitad de juegos se pueda elegir el sexo del protagonista. También es destacable que en juegos comercialmente importantes donde se puede elegir -tales como Dishonored 2 o Mass Effect: Andromeda- la opción femenina ha sido elegida por la compañía como canónica en la historia de los videojuegos en cuestión.

Sin embargo, la diferencia de cantidad entre juegos con protagonistas femeninos y masculinos resulta problemática por varios motivos. El primero, porque refuerza una serie de patrones culturales muy imbricados en la cultura occidental según los cuales sólo los hombres pueden ser héroes. En segundo lugar, se sigue considerando la opción masculina como opción "por defecto", hecho que obliga a muchas jugadoras a jugar con un personaje con un género diferente, posición en la que no se suelen encontrar los jugadores masculinos, como ya hablamos en Zena.

E3: el reino del macho

Tampoco pasa ningún año sin que en el E3 algún estudio cree polémica por sus decisiones hacia la representación femenina. Si hace un par de años Ubisoft dio más risa que pena diciendo que había recortado los personajes femeninos de Assassin’s Creed Unity, este año ha sido el turno de una compañía tan tradicional, familiar y nuclear en la industria del videojuego como Nintendo.

Eiji Aonuma, productor del nuevo The Legend of Zelda: Breath of the Wild, concedió una entrevista a Gamespot donde se le preguntó por la posibilidad de una protagonista femenina en esta última entrega de la saga de Link, Zelda y Ganon. La respuesta de Aonuma fue cuando menos desconcertante, lo que suele ocurrir cuando hablamos de desarrolladores japoneses. Japón es diferente.

El productor se quedó más que ancho sentenciando que aunque "los rumores de que hablamos de ello en las reuniones de producción es cierto", "pensamos que si queríamos tener un personaje femenino como protagonista, debía ser Zelda . Y si Zelda es el personaje principal que lucha, ¿que tiene que hacer Link? O sea que decidimos descartarlo ".

La frase habla por sí sola, pero a estas alturas una visión así de rígida de los roles de género es decepcionante, aunque Nintendo nunca ha destacado por ser demasiado progresista, tal como se vio con la polémica por no incluir matrimonios del mismo sexo en Tomodachi Life con la justificación de que "Nintendo es una compañía familiar" -lo que provocó una disculpa más tarde cuando se dieron cuenta del despropósito-.

No ha sido la única pero sí la más sonada en un E3 donde se promocionaba pornografía virtual -totalmente heteronormativa- junto a los stands de videojuegos, o donde hemos podido ver cosas como hombres que literalmente tienen un cordón umbilical con un feto, suplantando la maternidad en Death Stranding:

O como Kratos, un personaje que bien, básicamente mata cosas y poco más -bueno, si, folla como un animal- le cuenta a su hijo que para ser un hombre lo que tienes que hacer es matar animales:

Pero donde también hemos visto que el videojuego no sólo deben ser hombretones matando a otros hombretones con preciosidades como Bound:

Al fin y al cabo, como siempre, hay mucho trabajo por hacer, y vosotros como público del sector sois los que tenéis la última palabra.


T'agrada la nostra feina?

Marc Bellmunt

Marc Bellmunt

Doctorando en periodismo, realiza una investigación sobre la relación entre los consumidores de videojuegos y sus prácticas comunicativas. Colabora en La Garriga Digital.

Deja un comentario

Us de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies perquè vostè tingui una millor experiència d'usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment i l'acceptació de la nostra política de cookies TANCAR