La Amabilidad Política: 'The Great British Bake-Off'

De entrada, hay pocas cosas más inexplicables que el hecho de que un concurso sobre doce personas haciendo pasteles en la bucólica campiña mientras sonríen y los pajaritos cantan atrape a más de 13 millones de espectadores cada miércoles en el programa líder en Reino Unido. El Great British Bake-Off -la traducción sería "El gran desafío de hornear británico", tan prosaica como eficaz- es simplemente eso: muy de hornear, muy británico, y con algo de desafío. Vayamos por partes.

¿Qué tiene de desafiante un programa en el que no ocurre nada? Sin contar la slow television noruega, donde se retransmiten barcos a tiempo real durante días y maratones de tricot entre otras joyas, el Great British Bake-Off es de los concursos menos concursos que te puedes encontrar. Sólo hace falta ver un rato de Master Chef o ser atrapada por los tentáculos de Divinity para reconocer las fórmulas de el género: secciones delimitadas, repeticiones constantes para atrapar al espectador que se acaba de apuntar, música tensa y pausas interminables antes de saber quién ha sido eliminado o qué vestido se va a quedar la novia.

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Paul Hollywood, Sue Perkins, Mel Giedroyc y Mary Berry con los concursantes de la sexta temporada en su tienda de campaña del amor. Fuente: Independent.co.uk

Visto desde fuera, el Great British Bake-Off no parece un concurso ni un reality. Más bien se parece a una de esas series de época a las que canales británicos como la BBC o ITV nos tienen acostumbradas; correctas, preciosistas, con algo de mensaje social pero no tanto como para incomodar. Los personajes beben té con el meñique hacia fuera, discuten sobre si la leche va antes o después, hacen un comentario sarcástico demasiado ingenioso como para ser hiriente y ríen flojito como diciendo "qué británicos somos".

Las dos presentadoras -el dúo cómico formado por Mel Giedroyc y Sue Perkins- son las tías que todo el mundo querría en una comida familiar. En cada episodio consiguen encontrar segundos sentidos a todo lo que dicen los concursantes -momentos de guiño guiño, codazo codazo recopilados con cariño en la cuenta de Twitter no context bake-off. El amor que siente el público británico por Mel y Sue es comprensible; se dice que cuando un concursante llora, las presentadoras dicen palabrotas para que el momento no pueda emitirse. No se explotan las emociones de los concursantes, ni se buscan confesiones a cámara sobre su vida familiar, ni se dice lo de "este es el sueño de mi vida". La inteligencia emocional de la producción se extiende a los concursantes, que bromean e incluso se dan consejos y se ayudan. Es televisión amable: El drama está en si las galletas saldrán bien o no, y funciona.

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"Nunca me he estresado tanto por una masa". Ni yo, hijo, ni yo. Fuente: @nocontextgbbo

Si bien el GBBO renuncia al drama exagerado y a la tensión artificial de la mayoría de concursos, sí hay una estructura. Hay diez episodios por temporada, cada uno sobre un tema (pasteles, galletas, chocolate, cosas así) y con tres desafíos a superar. Como buen programa de la BBC, se da algo de información perfectamente accesible sobre cada pastel. Al final del programa, el jurado formado por Mary Berry (el poli bueno) y Paul Hollywood (el poli cuñado malo), ambos cocineros famosos, eligen al concursante expulsado y al que es coronado Panadero Estrella. Ves el Great British Bake-Off sabiendo qué encontrarás: Dieciséis personas en una carpa en la campiña, aislados de toda tensión y crisis política de turno, dispuestos a pasarlo lo mejor posible y hacer tartas bonitas. ¿Es algo escapista y superficial? Tal vez no tanto.

Si sigues a algún británico en las redes sociales, los miércoles por la noche son una delicia: a la gente le importa el Great British Bake-Off. La eliminación de uno de los concursantes más queridos de esta temporada se presentó como una ocasión para el luto comparable a la Boda Roja en The Guardian [i], con esa mezcla de cachondeo y cariño que despierta el programa. El año pasado, la periodista y escritora Laurie Penny (autora de Unspeakable Things: Sex, Lies and Revolution) destacaba que el GBBO es un "amable drama humano sobre lo mejor de ser británico -incluyendo la diversidad" [ii]. Y es que si bien el estereotipo de persona que hace magdalenas es o bien una abuela o bien una chica vestida de rosa, los participantes han incluido banqueros de la City, profesoras de educación física, guardias de cárceles, curas y sí, abuelas y chicas vestidas de rosa, y a mucha honra.

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Nadiya Hussain robando corazones. Fuente: RadioTimes

Entre juegos de palabras y comentarios sobre lo mucho que llueve, el Great British Bake-Off coronó como ganador del episodio de pastelería victoriana a un hijo de inmigrantes de la India; la ganadora del año pasado, Nadiya Hussain, ha hablado de la discriminación y desprecio que ha sentido como musulmana que lleva el hijab [iii]. Nada en la producción ni la promoción del programa hacen pensar que vaya dirigido sólo a hombres o sólo a mujeres, o que saber decorar macarons con maestría sea una tontería. Es sólo un concurso de pastelería amable, pero sí, importa: es tanto una oda a la colaboración como a la creatividad individual; tanto un desafío a la competitividad, los estereotipos de la cocina, las ideas preconcebidas de lo que es ser británico y al género de los concursos mismos como un momento de respiro en el que todo va bien; tanto conservador como sorprendente y subversivo.

Tal vez el Great British Bake-Off haya pasado a mejor vida, ya que la productora ha vendido el formato a la cadena privada Channel 4 y las dos presentadoras no seguirán. Entre los posibles futuros presentadores se baraja el nombre de Richard Ayoade (The IT Crowd, director de Submarine), lo que puede dar un giro surrealista a esta trama de clara importancia nacional. Tanto si el GBBO sobrevive como si las presiones de la televisión privada acaban con lo que lo hacía especial, nos deja con la certeza de que el reality es un formato digno de análisis, de que lo doméstico no es superficial, y de que la cultura popular no es sólo cosa de la HBO.

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Los participantes de la séptima temporada y tu familia adoptiva, si quieres. Fuente: Independent.co.uk

Imagen destacada: Independent.co.uk


 

[i] https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2016/oct/20/selasi-has-left-the-great-british-bake-off

[ii] http://www.newstatesman.com/culture/tv-radio/2015/10/cake-or-death-why-great-british-bake-best-thing-television

[iii] http://www.independent.co.uk/news/people/nadiya-hussain-recounts-islamophobic-abuse-and-claims-it-gets-worse-after-terrorist-attacks-a7053931.html

Para más información sobre género y televisión sobre cocina recomiendo el episodio "The Gendered Chef" del podcast Stuff Mom Never Told You y sus fuentes.

Jana Baró

Jana Baró

Doctoranda en literatura inglesa de entreguerras. Investigando sobre historia, moda, fandom y comunidades lectoras.

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