(Hetero)normalización

 

El 28 de junio de 1968, Marsha P. Johnson, una drag queen afroamericana; Tammy Novak, una mujer trans; Silvia Rivera, una drag queen latina, y Stormé DeLarverie, una lesbiana y drag king, se opusieron a la represión que pasaba al Stonewall Inn hacia las personas LGTBI, hecho que inició lo que hoy, cada año por aquellas fechas, se conoce como el Orgullo.

Mucho ha llovido desde entonces y, más hacia mejor que hacia peor, parece que nuestra sociedad* ha evolucionado y el colectivo también. Aún así, esta evolución tiende a ajustarse a diferentes patrones impuestos. Para entender las ventajas y los inconvenientes que ha traído la normalización al colectivo LGTBI, tenemos que mirar cómo se ha representado en el mundo de la cultura.

Antes de Stonewall

Inicialmente, las representaciones del colectivo no estaban demasiado marcadas, y los amaneramientos se entendían como gestos exagerados para expresar emociones debido a las limitaciones del cine de la época. Sin embargo, en la década de los años veinte ya se dibujaba a los personajes homosexuales como hombres que tenían roles del sexo opuesto y características femeninas. Es decir, se los representaba como amanerados, exagerados y afeminados con voces de silbato, donde constituían un papel humorístico porque "no eran hombres". Términos degenerativos como Sissy o Pansy vienen de esta época . En cuanto a las mujeres, ni siquiera se consideraba que pudieran ser lesbianas.
Más adelante, a los homosexuales se nos empezó a dibujar como personajes perversos, malignos o sádicos, adjudicándonos los papeles de malos y antagonistas principales. Claro ejemplo de esto es La Soga (1948), genial film y magistral lección de cine sobre el trabajo del plano secuencia. También hay que remarcar que, durante este periodo, la homosexualidad se consideraba una enfermedad mental, y esto provocaba batidas de la policía.

la soga (1948)

La Soga (1948)

Durante la década de los cincuenta, cualquier personaje que se identificara como homosexual era un inadaptado que normalmente era malo o tenía claras tendencias suicidas, que llevaba a cabo. A lo largo de la época de los sesenta, se llegaron a hacer films donde el personaje homosexual acababa casándose con una mujer, suicidándose o muriendo asesinado.

Después de Stonewall

Ya muy entrados los setenta, la máquina de Hollywood vio al colectivo como un grupo demográfico objetivo para sus productos. Películas como The Boys in the Band ayudaron a enseñar el colectivo como gente normal, a pesar de que su representación se basara en estereotipos. En la actualidad se ha llegado a mostrar personajes del colectivo LGTBI como personas tridimensionales donde su sexualidad no es nada más que una característica más que no justifica sus comportamientos, ya sean malos o buenos. Aun así, todavía se ha seguido reduciendo los personajes altamente queer a secundarios o cómicos.
Últimamente en varios lugares, ya sean redes sociales o programas de televisión, nos hemos encontrado con una figura interesante. La del homosexual, a pesar de que todavía se ve más en los hombres, que no se identifica con el colectivo al cual pertenece.
Estas personas consideran que el Orgullo, el colectivo LGTBI y, por asimilación, las personas que lo celebran, no representan sus ideas de cómo tiene que ser una persona homosexual, al utilizar una idea de normalización tergiversada por la narrativa televisiva y cinematográfica. Una visión del colectivo homosexual donde ser cis, no afeminado y "ser normal como la sociedad" es la norma.
Tal como explicamos en este artículo, lo que estas personas piden al excluir determinadas expresiones de género y sexualidad del colectivo no es normalización, sino heteronormalización, al basarse en los mismos parámetros que establecen un binarismo de género en el cual, además, la masculinidad suele estar más muy valorada que la feminidad. Esta actitud es de lo más irónica si se tiene en cuenta que fue gracias a la lucha iniciada por una drag queen afroamericana y una de latina, una lesbiana drag king y una mujer trans, que estas personas han conseguido tener una posición social privilegiada.

* Este artículo trata sobre sociedades occidentales, entendiendo que otros lugares del mundo están regidos por sus propias dinámicas, a demás de tener otras nociones sobre representaciones de género así como distintas visiones sobre orientaciones sexuales.

Javi Morán

Javi Morán

Graduado en cine y audiovisuales por la ESCAC y especializado en guion audiovisual. Activista LGTBI+.

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