"El cánon literario en España sepulta a las mujeres y a la literatura de fantasía"

Zena: Antes de empezar, ¿podéis presentaros? ¿Quiénes sois y de qué mundillos venís?

La Nave Invisible: Somos muchas y de lugares muy variados. Juntarnos todas en este proyecto habría sido imposible hace unos años. Quizá llegamos con algo de retraso, pero no demasiado tarde. Anna Roldós y Claudia Fontana vienen de Cataluña; Pilar Caballero y Enerio Dima, de Castilla-La Mancha; Laura Huelin y Nerea Luray viven en la Comunidad Valenciana; Laura S. Maquilón y Laura Morán Iglesias, en la Región de Murcia; Víctor de Amo es de Madrid; Andrea Prieto, de Galicia; Rocío Vega reside en Cantabria; Raquel Laforet está ahora mismo en Japón y Paula Rivera Donoso es de Chile. A todas nos une la magia, planetas lejanos y el terror a lo ignoto.

Para quien no os conozca, ¿cómo describiríais La Nave Invisible? En clave superheroica: ¿cuál es vuestra origin story? ¿Tenéis relación con algún otro proyecto o revista similar, como puntos o colaboradoras en común?

La Nave Invisible surgió como respuesta inmediata a un comentario de una editorial, que ya venía de una entrevista anterior, en el que se afirmaba que las editoriales publican menos autoras porque estas venden menos y no quieren arriesgar (aunque no fuera el caso de la editorial en cuestión, todo sea dicho). Eso nos encendió bastante y Anna Roldós hizo un llamamiento, en lo que entonces fue el #ProyectoEscritoras. La cuestión era, ¿qué podíamos hacer los lectores para evitar que esta situación se diera y promover la igualdad en el mercado editorial? La conclusión fue unánime: hablar de escritoras. Compartir sus creaciones, nuestras opiniones sobre ellas, recomendarlas. Tras mucho trabajo y lluvias de ideas, nació La Nave Invisible. No queríamos ser solo un blog de reseñas, sino también hacer artículos sobre aspectos concretos de alguna novela, entrevistas, una especie de base de datos para consultar la bibliografía de las autoras. Y, por supuesto, no queríamos ser las únicas artífices; estamos abiertas a que cualquier persona colabore y hable de sus lecturas en la web.

En el último año han surgido muchas iniciativas de distinta índole para favorecer la lectura de escritoras, no solo de lo fantástico, sino de cualquier género literario. En la web de #LeoAutorasOct, que nació un poco antes de que nuestra web se diera a conocer al público, hay una lista muy interesante de muchas de ellas. Tanto #LeoAutorasOct como #LeoAutoras son hashtags que utilizamos habitualmente para compartir artículos propios y ajenos. De hecho, una de nuestras tripulantes estuvo en la conversación que dio lugar a estas iniciativas. El grupo de Goodreads #LeoAutorasFantásticas también surgió por la misma época. Ahora es, más que nada, un club de lectura, y su función es la misma que la nuestra: dar a conocer escritoras de género.

Con quien más relación tenemos es con Adopta una Autora, el proyecto creado por Carla Bataller, traductora incansable. Muchas veces confunden Adopta con La Nave y se da por hecho que Carla es parte de nuestra tripulación. No es así, aunque ha colaborado varias veces en la web y estamos encantadas con su proyecto y todo el apoyo que está recibiendo. De hecho, hemos alojado algunos artículos de esta iniciativa en nuestra web, como una entrevista a Claire North o recomendaciones de relatos de Caroline M. Yoachim.

También nos es muy útil toda la sabiduría de Lola Robles, que lleva en esto mucho más tiempo que nosotras. En su web ya tiene bibliografía de autoras de ciencia ficción (sobre todo españolas) y diversos artículos en Supersonic, donde lista escritoras prácticamente desconocidas hoy en día. Y, por supuesto, apoyamos mucho proyectos como Alucinadas y el Premio Ripley. Queremos que más y más autoras se animen a escribir y enviar sus manuscritos, no solo a estos concursos específicos, sino también a mixtos y a editoriales en general. Los lectores no podemos apoyarlas si no dan también un paso al frente.

Claudia Fontana y Laura S. Maquilón con Lisa Tuttle en la Librería Gigamesh durante la celebración de la Eurocon de Barcelona / Fuente: LNI

Claudia Fontana y Laura S. Maquilón con Lisa Tuttle en la Librería Gigamesh durante la celebración de la Eurocon de Barcelona / Fuente: LNI

Si comparáis la idea de cómo iba a ser La Nave Invisible con lo que es ahora mismo, ¿en qué se diferencian? ¿Qué dificultades habéis encontrado, y cómo las habéis superado? ¿Cómo os financiáis?

Pensábamos que sería un proyecto mucho más pequeño e íntimo. Pero después de un año ya tenemos 4.000 seguidores en Twitter y el trabajo a veces nos desborda, así que lo de pequeño e íntimo queda un poco lejano. Tampoco pensábamos que crearíamos vínculos tan fuertes entre nosotras, pero sin duda el roce hace el cariño y, aunque no estamos de acuerdo en todo y a veces hay discrepancias, nos respetamos mucho y tratamos de apoyarnos unas a otras lo máximo posible. La sororidad se crea sola.

Hasta hace un mes no teníamos financiación. Somos una iniciativa sin ánimo de lucro y lo seguimos siendo, pero hemos activado un ko-fi y estamos barajando otras posibilidades para mejorar la web y dar salida a algunas ideas que tenemos y que sí necesitarían apoyo económico. Pero de momento está todo en fase proyectual y avanzamos con lentitud en este sentido.

¿Tenéis pensado pasar al formato papel?

Más que al papel, diríamos al formato digital. Al menos a corto/medio plazo sería lo más plausible. Pasar al papel requiere una financiación de la que no disponemos, pero no vamos a decir que no se nos ha pasado por la cabeza.

¿Os consideráis parte del fandom de algún texto? Si es que sí, ¿creéis que eso dificulta analizarlo de manera crítica? Personalmente, creo que es posible amar algo con pasión, dedicarle tiempo y esfuerzo (escribiendo fics, dibujando, montando vídeos, reflexionando sobre personajes) y a la vez criticarlo, precisamente porque se presta más atención al texto. Sin embargo, a veces cuesta admitir los defectos y los fracasos de lo que nos gusta. ¿Os ocurre algo parecido?

De textos, de cómics, de películas. No le hacemos ascos a nada. Nuestras tripulantes han hablado mucho de su amor por Harry Potter o la Tierra Media, por Star Trek o Star Wars, por Monstress o Utena. Pero intentamos que eso influya lo menos posible en nuestra valoración. De hecho, como bien dices, muchas veces ayuda a que se preste más atención a ciertos aspectos. Eso podemos verlo sobre todo en la reseña que hicimos sobre la película Animales fantásticos y dónde encontrarlos, por citar un caso concreto.

Esto de la crítica es algo bastante complejo. Hemos visto opiniones contradictorias al juzgar el estilo de una misma autora, por ejemplo. Pero sin duda hay aspectos del texto que se pueden criticar de forma más o menos objetiva, y todos deberíamos ser capaces de hacerlo dentro de nuestras posibilidades y conocimientos, independientemente de lo que nos guste o no una obra.

Hay obras muy bien escritas que, bien por el tema que tratan o por la forma de tratarlo, no nos llegan. Hacer una reseña negativa basándonos en nuestro gusto personal sería un error, puesto que otra persona podría encontrarle esa chispa que a nosotras no nos llama la atención. Del mismo modo, hay obras que nos pueden encantar, pero reconocemos que no son para todos los públicos o que tienen tópicos muy manidos. Nosotras intentamos ser lo más imparciales y neutras que podemos; aunque siempre damos nuestra opinión, también tratamos de resaltar aspectos positivos y negativos.

¿Qué artículo, entrevista o reportaje os ha hecho más ilusión publicar?

Creemos que la entrevista que hemos recibido con más hype es la de Claire North. Nos dio su contacto en el Celsius de 2016 y estuvo encantada de responder a nuestras preguntas y las de Isa Janis, su adoptante en Adopta una Autora. Es una autora que nos encanta, fue muy sincera y directa, y Laura Huelin, que se encargaba de traducirla, no dejaba de soltarnos bombas. Fue muy emocionante. También fueron muy especiales las que realizamos a Lisa Tuttle en la Eurocon de Barcelona o a Rhianna Pratchett en el Celsius de este año. No siempre se tiene la oportunidad de entrevistar a escritoras internacionales y mucho menos en directo. Son momentos que recordamos con cariño.

Charla en el Festival Celsius sobre terror y fantasía oscura con Lisa Tuttle, Gabriella Campbell, Elia Barceló y Blanca Rodríguez (intérprete)

Charla en el Festival Celsius sobre terror y fantasía oscura con Lisa Tuttle, Gabriella Campbell, Elia Barceló y Blanca Rodríguez (intérprete) / Fuente: LNI

¿Habéis participado en alguna convención o evento este año? ¿De qué forma? ¿Cómo valoraríais la experiencia?

Hemos acudido a varias presentaciones y tres festivales: el Niebla de Salamanca, que se celebró en octubre de 2016, la Eurocon de Barcelona y el Celsius de 2017. Cada tripulante va donde puede y cuando tiene tiempo; ya nos gustaría hacer más, pero contra el trabajo y la distancia no se puede luchar mucho.

Algunas de las presentaciones o charlas las hemos tuiteado en directo y tenemos artículos resumen del Niebla y la Eurocon. En la de Begoña Pérez Ruiz en Valencia, por ejemplo, aprovechamos para entrevistarla. En el Celsius incluso organizamos una charla sobre terror y fantasía oscura con Elia Barceló, Gabriella Campbell y Lisa Tuttle. Fue una experiencia increíble. Nos gusta dar a conocer autoras y estos pequeños actos son muy importantes, además de que nos dan la oportunidad de ver de primera mano el interés del público. Esperamos poder repetirlo y seguir cubriendo los eventos que podamos. De momento, próximo objetivo: Hispacon.

¿Habéis colaborado con casas editoriales o instituciones, haciendo seminarios o consultorías?

Hemos hecho una colaboración que esperamos que vea la luz pronto, aunque no hay nada seguro. Pero no es algo habitual.

¿Cuál es el papel que deberían tener las instituciones públicas para fomentar la lectura de autoras? ¿Qué se podría mejorar?

Parece que se han alineado los planetas y el año pasado la Biblioteca Nacional instauró, junto con otro par de organismos y asociaciones, el Día de las Escritoras, que se celebra el primer lunes tras el 15 de octubre (Santa Teresa de Jesús). Sin duda es un gran paso, muchos medios de comunicación se hicieron eco, pero no es suficiente. Es lo que tienen estos días, son volátiles y se olvidan con facilidad. Si hasta el día del Orgullo hay agresiones homófobas y tránsfobas en grandes ciudades españolas, ¿por qué iba a dejar de haberlas el resto del año?

Reivindicar el lugar de las escritoras en el mundo está muy bien, pero eso no evita que encontremos fajas de libros de autoras donde solo se menciona a los hombres de su vida. Hace falta una dedicación continua, aprovechar el Día del Libro para volver a sacar el tema, fomentar los clubes de lectura, los planes de lectura escolares (que apenas cuentan con escritoras, solo hay que coger un libro de texto de literatura para comprobarlo). Hay que aceptar la colaboración y las recomendaciones de expertas, y eso debe hacerse no solo desde la Biblioteca Nacional, sino desde los ayuntamientos y las comunidades autónomas también. Un paso adelante es mejor que permanecer inmóvil, pero necesitamos muchos pasos para poder tirar del peso de la historia literaria que ha creado el canon masculino.

He podido estudiar géneros populares como la novela negra y de ciencia ficción en la universidad, pero durante la enseñanza obligatoria apenas se tocaban. ¿Creéis que se valora la literatura de género a nivel académico o institucional? Si dependiera de vosotras, ¿qué libros de fantasía o ciencia ficción añadiríais al currículum escolar?

Tenemos constancia de algunas universidades y académicos que realizan acercamientos o incluso basan su trabajo en géneros no realistas, sobre todo en lo relativo a la ciencia ficción (Fernando Ángel Moreno o el Grupo de Estudios sobre lo Fantástico de la UAB, por ejemplo). Sin embargo, quizá excepto el realismo mágico (y seguramente por incluir la palabra “realismo”), no suelen ser géneros muy bien considerados en el entorno académico. Se definen sobre todo como literatura de evasión y entretenimiento, sin valor literario, y eso no es cierto en absoluto, ni esa realidad se circunscribe en exclusiva al género fantástico. No obstante, quizá por la historia de realismo literario tan potente que tiene España, se es bastante reticente a salirse de él. Nuestra percepción es que lo consiguen sobre todo el realismo mágico y el terror en su vertiente más realista, como puede ser Cristina Fernández Cubas, Sara Mesa o Mariana Enríquez, que publican con sellos generalistas como Tusquets o Anagrama.

Aun así, quizá porque la fantasía siempre se ha relacionado más con lo infantil, sí que hay un acercamiento a autoras como Laura Gallego, Begoña Oro o Dulce Victoria Pérez Rumoroso. También a escritores como César Mallorquí. Pero no se realiza a nivel académico, solo son lecturas obligatorias (con los inconvenientes que eso conlleva) para intentar fomentar la lectura en infantes y jóvenes. Aún podemos dar gracias si Emilia Pardo Bazán aparece en los libros de texto, aunque si lo hace suele ser de refilón. Sus obras más importantes son naturalistas, pero tiene muchos relatos en los que toca el fantástico. Isabel Allende, cuyas obras más relevantes se engloban en el realismo mágico, tiene una trilogía de fantasía muy accesible para jóvenes. Elia Barceló tiene obras para todas las edades, y Kalpa Imperial (Angélica Gorodischer) o El hombre, la hembra y el hambre (Daína Chaviano) son buenas obras de estudio para un público más adulto. El canon literario en España sepulta a las mujeres y a la literatura de género, así que imaginad qué ocurre cuando convergen ambos casos.

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Participantes y ganadores de los Hugo 2017. (Fotografía de Henry Söderlund / Worldcon 75)

La mayoría de ganadores de los premios Hugo de este año han sido mujeres, lo que es remarcable teniendo en cuenta las campañas organizadas en pasadas ediciones para boicotear cualquier indicio de diversidad. ¿Qué creéis que ha cambiado?

Hay una doble teoría en cuanto a esto, y no es de extrañar. La primera es esperanzadora y no tiene que ver con el hecho de que las escritoras “de repente escriban mejor”, porque es algo totalmente falso. Tiene que ver con el hecho de que la sociedad requiere un cambio y busca ese cambio en la ficción. Las personas que tienen más facilidad para contar algo diferente son aquellas que son distintas al canon “hombre blanco cisheterosexual”, de ahí que las nominaciones en los últimos años en los premios más importantes hayan estado abanderadas por mujeres, personas racializadas y personas queer. Simplemente porque lo que cuentan es lo que los lectores quieren leer: nuevas perspectivas culturales, de género, alejarse de los tópicos, de las historias que nos han contado una y otra vez. Los premios Hugo son un premio a la popularidad, pero hay que tener en cuenta que la mayoría de nominados han estado también en otros premios como los Nebula, Locus, etc., por lo que no es solamente que al público le entusiasmen, sino que se les supone cierta calidad.

No obstante, hay otra visión mucho más pesimista, y hemos visto hasta a las propias ganadoras comentarlo en alguna ocasión. Porque cuando lanzan una campaña tal como la de los Sad Puppies, siempre te queda la duda de “¿he ganado porque lo merecía o porque soy una mujer negra?”. ¿La gente ha votado lo que en realidad consideraba mejor o por fastidiar lo máximo posible al inmovilismo y la intransigencia que raya lo neonazi?

A veces no se pueden evitar este tipo de respuestas cuando producen tamaña indignación (recordemos que se tuvieron hasta que cambiar las normas de votación de los Hugos para evitar estas listas), pero esperamos que la primera opción sea la mayoritaria. [Seanan] McGuire y [Amal] El-Mohtar lo han ganado todo y no se pueden negar las buenas críticas que están recibiendo [Ada] Palmer, [N. K.] Jemisin o [Marie] Lu, como tampoco obviar la trayectoria de [Ursula] Le Guin o [Lois McMaster] Bujold, por nombrar los premios más representativos. Y otros nominados no están muy a la zaga. Los lectores queremos innovación y está bastante claro por dónde está llegando.

En los últimos años han surgido multitud de proyectos editoriales especializados en literatura especulativa, desde casas como Fata Libelli o Cerbero hasta revistas como SuperSonic o Windumanoth y antologías como Alucinadas. ¿Estamos ante un renacimiento de la literatura de género en España, ante un hueco en el mercado que se va llenando, o simplemente ante una mayor visibilización de algo que ya existía gracias a las redes sociales y las plataformas de crowdfunding?

Nosotras llegamos ayer, como quien dice, pero es verdad que parece haber un despegue del género en los últimos años gracias al nacimiento de editoriales independientes y revistas especializadas, así como certámenes centrados en el género fantástico, algunos de ellos como Alucinadas o Premio Ripley dirigidos a escritoras en particular.

Este renacimiento es difícil de ver cuando hace relativamente poco que lo vives, pero sí es cierto que está en boca de todos, gente que lleva mucho más tiempo en el fandom y la industria. De hecho, nos hicieron esa misma pregunta en una entrevista en Sangre Fucsia cuando nos entrevistaron junto a Lola Robles y Cristina Jurado.

Sellos importantes como Nova o Runas (y Fantascy en menor medida) están sacando unas ediciones muy trabajadas y arriesgando con escritoras y autores asiáticos, cosa que hace unos años era bastante impensable. Fata Libelli hace un trabajo impecable, Mariano Villarreal y sus antologías son incontestables, Sportula se mantiene con una calidad muy reconocida, Cerbero ha entrado pisando fuerte y recuperando un formato que estaba casi desaparecido como es la novela corta en bolsilibro, Insólita está trabajando con títulos premiados pero con mucho riesgo, Carfax lleva apenas unos meses y tiene unas ediciones espléndidas. Y de las que hemos nombrado solo Fata Libelli es 100% digital y solo algunas antologías de Mariano Villarreal han salido mediante crowdfunding.

Así que, bueno, ¿qué ha cambiado? Pues no creemos ser las indicadas para analizarlo, pero sin duda la difusión en redes sociales hace que el boca a boca, las recomendaciones y las reseñas se muevan mucho más y lleguen a mucha más gente. Como contaba antes, muchas de las iniciativas que hemos mencionado no podrían haber surgido sin esta capacidad de movilización. Pero creemos que también tiene mucho que ver la entrada de una nueva generación, gente joven (y con eso no estamos hablando solo de adolescentes y veinteañeros) que tiene otra forma de ver las cosas, otra mentalidad, y que está más abierta a dejarse llevar por la imaginación. La Generación Y y los millennials no son tan malos como los pintan, al contrario.

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Laura Huelin entrevista a Rhianna Pratchett en el Festival Celsius / Fuente: LNI

Tengo una espina clavada, y es que las novelas de Tamora Pierce sean tan difíciles de encontrar en castellano. ¿Cuál es la vuestra? ¿A quién traduciríais o reeditaríais si estuviera en vuestras manos?

Quizá exageremos un poco si decimos que cada día encontramos uno de estos casos, pero tampoco nos alejaríamos tanto de la realidad. ¡Hay tantas buenas historias que se han quedado olvidadas, han sido maltratadas o que directamente nunca hemos conocido en nuestro idioma! La poca ciencia ficción caribeña que hemos podido leer, por ejemplo, ha tenido múltiples errores de traducción y edición. Pero sin duda uno de los casos que más nos apena es el de Octavia Butler, que tiene una bibliografía magnífica y a España solo llegó la trilogía de Xenogénesis, que fue traducida por Ultramar en los años 80 y en la actualidad apenas se puede encontrar de segunda mano. Entendemos la dificultad de embalarse en una trilogía, ya que supone correr con muchos riesgos hoy en día, pero también tiene novelas independientes y sería maravilloso que más gente pudiera descubrirla, no solo los que leen en inglés.

¿Vais a participar en la iniciativa #LeoAutorasOct? Si es que sí, ¿qué vais a leer? ¿Podéis recomendarnos un par de libros para las que necesitan inspiración?

¡Sí! Apoyamos esta iniciativa todo lo que podemos. Hemos hecho un artículo resumiendo la experiencia del año pasado y con un montón de recomendaciones de nuestros lectores, además de un hilo en Twitter con más recomendaciones para celebrar que ya tenemos 4.000 seguidores en esta red social (en un año, apenas nos lo creemos). También tenemos una lectura conjunta en nuestro club de Goodreads donde comentaremos Fragmentos de la Tierra Rota, una colección de tres relatos y una novela corta de la cubana Elaine Vilar. Nos gusta explorar obras no tan conocidas, arriesgarnos para que los lectores salgan de su zona de confort. A veces no sale tan bien como nos gustaría, pero creemos que sigue siendo una experiencia enriquecedora para todos.

Recomendar un par de libros es más difícil de lo que parece, pero vamos a ser fieles a nuestra idiosincrasia de ser variadas y mencionaremos a Pilar Pedraza, una autora española de terror y fantasía gótica imprescindible. En nuestra web se puede encontrar una reseña de La fase del rubí, pero Pedraza tiene obras muy diferentes donde el lector puede elegir la que más se ajuste a sus gustos. Por otro lado, no podemos dejar de mencionar a Karen Lord. En español solo existe una edición ya descatalogada de El mejor de los mundos posibles, pero es de 2013 y aún no es muy difícil de conseguir. Lord se ha ganado un lugar muy especial en nuestros corazones por su manera de ser y por sus historias llenas de esperanza. Ojalá en un futuro se vuelva a traducir como merece, esta y sus demás obras.


Imagen principal: 'La Nave Invisible'.

Jana Baró

Jana Baró

Doctoranda en literatura inglesa de entreguerras. Investigando sobre historia, moda, fandom y comunidades lectoras.

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