Nostalgia| 'Matilda', leer es guay

Matilda tiene tantos fans como detractores.

La película de 1996, basada en un libro de Roald Dahl, cuenta la historia de Matilda, una niña amante de los libros e inusualmente inteligente nacida en una familia de timadores amantes de la televisión que la tratan como poco menos que la mascota no deseada de la casa. La niña acabará desarrollando poderes telequinéticos e irá a una escuela donde conocerá a una profesora que le ayudará a desarrollar su potencial intelectual y a la temida directora Trunchbull que, literalmente, tiene una Dama de Hierro (instrumento de tortura medieval) para los niños que se portan mal.

La película, aunque pase el test de Bechdel de sobra es, en cierto punto, problemática a nivel de género. Trunchbull, la antagonista principal, no cae en la representación tradicional de la feminidad, ya sea por su físico no heteronormativo como por su afición al deporte, así como una actitud agresiva y anti-maternal. La profesora Honey -si, como la miel, ya podéis vomitar- en cambio, es dulce, sumisa y tiene el instinto maternal apropiado para una fémina. De todos modos, otra interpretación es que Trunchbull adopta todas las actitudes de masculinidad tóxica de una mujer en el poder como agresividad, despotismo, body-shaming y dominancia y que Matilda, mediante sus poderes y la sororidad con la profesora Honey, se termina empoderando y enfrentado a su familia.

Lo confieso, Matilda era de mis películas favoritas cuando era pequeña, caía en la categoría de película sobre niños y niñas que leen mucho y les pasan cosas guays como Neverending Story, Labyrinth, The Pagemaster...

SPOILERS DE UNA PELÍCULA DE 1996

El final de Matilda también es significativo, ella acaba buscando y gestionando el proceso para que la profesora guay la adopte e "independizarse" de los padres catetos que sólo quieren ver concursos de la tele. La profesora, por otra parte, también se apoderan enfrentándose a Trunchbull que, a mitad de película se descubre que era su tía. Trunchbull se quedó con su custodia cuando mató al padre de la profe guay y la maltrató durante su infancia. Si, Roald Dahl es muy oscuro.

A pesar de los problemas que tiene, Matilda es una película eminentemente femenina sobre el empoderamiento, tanto de Matilda como de la profesora Honey. Además, el poder recae en la intelectualidad de las dos protagonistas. Para alguien (yo misma, por ejemplo) que aprobaba justito educación física pero que podía leer sin parar noches y noches seguidas esto generó en mí una conexión inmediata con Matilda.

Imagen de portada: promocional.

Nora Soler

Nora Soler

Diseñadora especializada en comunicación interactiva. Ilustra y escribe para Zena.

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