'Alias Grace': el desvanecimiento del silencio femenino

Alias Grace es la nueva adquisición de la plataforma Netflix que llegaba a España a principios de este mes.

Es una miniserie que consta de seis episodios y está basada en la novela de mismo nombre escrita por Margaret Atwood, autora canadiense que ve por segunda vez una de sus novelas convertirse en serie, como ya pasó con  la exitosa The Handmaid’s Tale.

Alias Grace es la historia de la (posible) asesina Grace Marks, un personaje real cuya historia Atwood reescribe incorporando ciertos elementos ficticios. Grace fue acusada junto con otro sirviente de asesinar a su  ama de llaves y al dueño de la casa. Nunca se llegó a saber si Grace fue culpable  de los asesinatos o si se vio envuelta en ellos de manera indirecta.

Sarah Gadon como Grace Marks. (Imagen de Netflix)

Sarah Gadon como Grace Marks. (Imagen de Netflix)

No obstante, el asesinato es solo la superficie de la historia y es en si una excusa más para retratar el rol de la mujer en el siglo diecinueve, donde abusos y maltratos están a la orden del día. No debe sorprender una historia basada en dicha época donde la mujer es poco más que un cero a la izquierda o una posesión. Lo destacable de esta historia es el protagonismo que tiene la voz femenina, tanto en pantalla como fuera de ella, y es que Alias Grace es una historia escrita, dirigida y protagonizada por mujeres.

Margaret Atwood (novelista),  Sarah Gadon (protagonista),Mary Harron (directora), Noreen Halpern (productora ejecutiva) y Sarah Polley ( guionista y productora). Imagen de Samuel Engelking.

Margaret Atwood (novelista), Sarah Gadon (protagonista), Mary Harron (directora), Noreen Halpern (productora ejecutiva) y Sarah Polley    (guionista y productora). Imagen de Samuel Engelking.

Sarah Gadon da vida a Grace Marks; durante sus sesiones con el psicólogo Simon Jordan (Edward Holcroft), quien ha sido contratado para estimar si cometió el crimen o no, se va descubriendo la historia de Grace. La narración de Grace es poderosa por dos motivos,  primero consigue enganchar al espectador desde el primer momento y deja entrever la excelente narrativa que debe ser el texto original de Atwood; segundo sirve para empoderar a Grace. Una vez se le da la ocasión de ser escuchada sabe que no puede abandonar esa oportunidad y alarga la historia y manipula a sus oyentes para no perder a su audiencia.

Grace es manipuladora, siempre un paso por delante de Simon, llevando sus preguntas y comentarios a su terreno. Es también provocativa hasta el punto de llegar a incomodarle. Además sus duras experiencias le han aportado conocimientos sobre hombres y mujeres y la relación entre ellos que Simon no tiene o no expresa de manera tan clara y directa como ella. Grace denuncia los abusos e injusticias que sufrían las mujeres y las libertades que se toman los trabajadores del psiquiátrico y la prisión.

Grace Marks y Simon Jordan (Edward Holcroft). (Imagen de Netflix).

Grace Marks y Simon Jordan (Edward Holcroft). (Imagen de Netflix).

Grace también admite que ser una mujer ha sido una ventaja a la hora de ser juzgada por asesinato,  como ella dice, mejor ser una asesina que un asesino. Y es que el hecho de ser mujer junto con su belleza y aspecto inocente (fue acusada a los 16 años) han hecho que haya diversas y contradictorias opiniones sobre ella. "¿Cómo una mujer puede ser capaz de un crimen así? Es demasiado ignorante, parece una chica buena, es engañosa y retorcida, un demonio".  Esas son las palabras con las que la protagonista es descrita y que definen el personaje dual y complejo que es. Grace adquiere esas distintas personalidades según lo que más le convenga.

La historia de Grace está estrechamente entrelazada con la de Mary Whitney (Rebecca Liddiard) y Nancy Montgomery (Anna Paquin) amiga de Grace y el ama de llaves asesinada respectivamente. Ambas son víctimas de la sociedad patriarcal en la que viven. Mary muere después de intentar abortar, ya que se queda embaraza de un hombre de una posición superior a la suya que niega que el niño sea de él. Nancy es usada por el dueño de la casa para la que trabaja y asesinada por un criado (y quizás también por Grace) que no acepta recibir órdenes de una mujer. Grace utiliza su voz para contar también la historia de ellas.

Imagen de Netflix.

El final "feliz" de Grace. (Imagen de Netflix)

En conclusión, Alias Grace cuenta la historia de una mujer que de alguna manera consiguió sobrevivir al patriarcado. Grace es víctima y posible criminal pero protagonista de una historia que podría considerarse de final feliz. Merecido o no nunca queda claro y es que no es señalado de manera explícita si cometió los crímenes o no y queda en manos del espectador caer en el tramposo y manipulativo testimonio de Grace.

Imagen de portada de Netflix.


T'agrada la nostra feina?

Deja un comentario

Us de cookies

Aquest lloc web utilitza cookies perquè vostè tingui una millor experiència d'usuari. Si continua navegant està donant el seu consentiment i l'acceptació de la nostra política de cookies TANCAR